La secretaria de Estado de EE.UU., Hillary Clinton, celebró hoy el "vital" acuerdo alcanzado en la Unión Europea (UE) para solucionar la crisis de la deuda, y aseguró que Grecia está haciendo "sacrificios dolorosos, pero necesarios".

"Esta mañana en Bruselas, los líderes europeos tomaron decisiones vitales para enfrentar los importantes y apremiantes retos económicos que enfrenta Grecia", dijo Clinton en declaraciones a la prensa antes de reunirse con el ministro de Exteriores griego, Stavros Lambrinidis.

La secretaria de Estado consideró "crítico" que la UE ponga en marcha "acciones decisivas y sólidas" para resolver la crisis de la deuda griega, y a mayor escala, la europea.

"El pueblo griego está haciendo grandes cambios y sacrificios para devolver a su país a la competitividad económica y la salud financiera. Y aunque esos cambios y sacrificios son ciertamente dolorosos, son necesarios", aseguró.

Lambrinidis, por su parte, subrayó el "papel extremadamente importante" que Estados Unidos ha desempeñado en los últimos meses mientras la Unión Europea se planteaba cómo resolver la crisis griega.

"Ayer, una nueva página comenzó a escribirse en Europa, y creo que tenemos por delante días muy esperanzadores, tanto para Grecia y Europa como para Estados Unidos, dado que nuestras economías y nuestros destinos están unidos", aseguró.

El ministro griego valoró también los "sacrificios" de su pueblo y se mostró consciente de que les esperan "días duros".

"Estamos cambiando nuestro país, y Europa está indicando que no sólo tiene la capacidad, sino también la intención, de permanecer a nuestro lado y al del proyecto de la Unión Europea", señaló.

El pacto anunciado por el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, para atajar la crisis de la deuda incluye un recorte del 50 por ciento de la deuda griega en manos privadas y la recapitalización de los bancos con 106.000 millones de euros.

Además, se potenciará el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF) para que su capacidad de intervención alcance hasta un billón de euros.

El cuarto capítulo del acuerdo incluye nuevas medidas de consolidación fiscal por parte de los países que necesitan "finanzas públicas más sostenibles y más reformas estructurales", dijo Van Rompuy en la rueda de prensa que cerró la cumbre.

La cumbre de la zona euro también decidió iniciar el proceso para estudiar una posible reforma de los Tratados con el objetivo de reforzar la convergencia económica, incrementar la disciplina fiscal y profundizar la unión económica.

Los líderes comunitarios debatirán esta cuestión en la cumbre del 9 de diciembre.