La economía estadounidense creció moderadamente en el tercer trimestre tras haber estado casi estancada en los primeros seis meses del año, impulsada por un vigoroso crecimiento del gasto de los consumidores y mayores inversiones empresariales.

El Departamento de Comercio dijo el jueves que la economía creció a un ritmo anual del 2,5% en el trimestre de julio a septiembre, el más robusto en un año y casi el doble del 1,3% experimentado en el segundo y una apreciable mejora del 0,9% en el primer semestre del año.

Aunque el crecimiento del 2,5% es suficiente para disipar los temores de una nueva recesión, es muy inferior al necesario para reducir el elevado y persistente desempleo, que se ubica ahora en el 9,1%. Los analistas creen que el cuarto trimestre experimentará un crecimiento similar.

Empero, el informe sobre el Producto Bruto Interno (PIB) de Estados Unidos ofreció un panorama más optimista de la economía que el de hace dos meses, cuando parecía inevitable una nueva recesión.

Fue difundido el mismo día en que los líderes de la Unión Europea anunciaron un amplio acuerdo para contener la crisis de la deuda soberana, que estalló hace dos años.

La bolsa subió con la noticia del acuerdo europeo y mantuvo sus avances tras el informe del crecimiento en Estados Unidos.

"Ha sido una mañana de noticias alentadoras", dijo la economista Jennifer Lee, de la firma BMO Capital Markets.

"El cuarto trimestre quizá sea considerado una contracción del crecimiento económico de Estados Unidos ... pero los detalles positivos subyacentes en el informe del PIB deberían aliviar un tanto los temores a una nueva recesión en Estados Unidos", agregó.

El gasto del consumidor encabezó ese crecimiento, llegando a un ritmo anual del 2,4%, que fue más del triple que en el trimestre anterior. Los estadounidenses centraron sus gastos en la adquisición de automóviles, muebles y ropa.

Además, los hogares aumentaron sus gastos en los servicios en la mayor cuantía en más de cinco años. El sector servicios creció un 3%, en gran parte debido a los cuidados médicos y para enfriar sus casas en un inusual y caluroso verano.

Empero, los estadounidenses gastaron más pese a que ganaron menos dinero.

Los economistas creen que la economía crecerá de un 2,5% a un 3% en el cuarto trimestre y en todo el próximo año, justo lo suficiente para evitar que aumente el desempleo.