El huracán "Rina" perdió hoy intensidad al bajar sus vientos máximos sostenidos a 140 kilómetros por hora y se transformó en un huracán de categoría uno, mientras se aproxima a la costa este de Yucatán (México), informó el Centro Nacional de Huracanes (CNH) de Estados Unidos.

El CNH señaló que "Rina" fue degradado a huracán de categoría uno en la escala de intensidad de Saffir Simpson, de un máximo de cinco, mientras se desplaza lentamente hacia el oeste-noroeste por aguas del Caribe.

El fenómeno meteorológico se encuentra 240 kilómetros al sur-sureste de Cozumel, en México, y 225 kilómetros al este de Chetumal, se mueve con una velocidad de traslación de 9 kilómetros por hora.

Los meteorólogos no esperan cambios significativos en la fuerza de sus vientos, aunque sí un giro gradual hacia el norte y un ligero incremento en su velocidad de traslación, de forma que estará cerca de la costa este de la península de Yucatán el jueves.

Se mantiene un aviso de huracán (paso del frente en 36 horas) en esa península, desde el norte de Punta Gruesa hasta San Felipe, donde se recomienda acometer con rapidez los "preparativos para proteger vidas y bienes".

Además permanece un aviso de tormenta para la costa este yucateca, desde Chetumal hasta Punta Gruesa, y para la costa norte de Yucatán hacia el oeste, desde San Felipe hasta Progreso.

Sin embargo, se anuló la vigilancia de tormenta (paso en 48 horas) activada en Belice, desde la ciudad del mismo nombre hacia el norte, así como en las islas hondureñas de Roatán y Guanaja.

Los expertos explican que se pueden producir hoy condiciones meteorológicas de tormenta tropical en la zona en alerta, lo que podría dificultar las tareas de preparación para hacer frente al huracán, que se espera que llegue a ese área hacia el jueves.

Este fenómeno meteorológico puede llegar acompañado de acumulaciones de lluvia de entre 20 y 40 centímetros, al tiempo que el nivel del agua podría ascender entre 12 y 17 centímetros sobre el nivel habitual del mar en la costa y se puede producir un pronunciado y destructivo oleaje.

En lo que va de la temporada de huracanes en la cuenca atlántica, que comenzó el 1 de junio y finaliza el 30 de noviembre, se han formado 17 tormentas tropicales, incluida "Rina", de las que cinco se convirtieron en huracanes, tres de ellos gran intensidad.

La Administración Nacional de Océanos y Atmósfera (NOAA, por su sigla en inglés) pronosticó que durante la temporada se formarán entre 14 y 19 tormentas, de las que de 7 a 10 se transformarán en huracanes.

De ellos, entre 3 y 5 podrían ser huracanes de gran intensidad, con vientos superiores a los 178 kilómetros por hora.