Seledina Nieve en mujeres y Jorge Arroyo en hombres dieron el jueves a Ecuador sendas medallas de oro en el levantamiento de pesas de los Juegos Panamericanos.

Nieve alzó 250 kilos en total y se llevó la victoria y su segundo título consecutivo en la categoría de más de 75 kilos. La plata fue para la venezolana Yaniuska Espinoza, quien completó los seis movimientos con 245 kilos, y la mexicana Tania Mascorro se llevó el bronce con 244 kilos.

"La medalla me la ha dado la experiencia", dijo Nieve. "Seguimos una buena estrategia, pero tenía mucho más para dar".

"Es un premio al sacrificio, al trabajo y espero disfrutar muchísimo", añadió.

La competencia se vio marcada por los errores de la estadounidense y favorita Sarah Robles, quien realizó tres nulos en el envión cuando estaba peleando el oro. Los fallos beneficiaron a la ecuatoriana, pero también a las otras dos medallistas.

"No es que ha cambiado mucho, igual tenía pensado seguir a Robles para pelear la medalla", explicó Nieve.

"Estaba haciendo mi competencia, mi trabajo", relató la venezolana Espinoza. "Quizá mi total no era para medalla, pero pude recuperar en el envión y aquí estoy".

Nieve, de 33 años, señaló que el bicampeonato panamericano es una gran satisfacción y aclaró que no piensa retirarse.

"Voy a seguir entrenando, mientras Seledina tenga fuerzas seguiré practicando levantamiento de pesas", afirmó.

Ecuador también dominó la categoría masculina.

Arroyo, de sólo 20 años y triple campeón mundial juvenil hace unos meses, alzó 395 kilos para adjudicarse el oro en categoría de 105 kilos. En arranque, el ecuatoriano levantó una barra de 185 kilos igualando la marca panamericana que ostenta su compatriota Boris Burov.

La plata fue para el venezolano Julio César Luna, quien levantó 380 kilos entre arranque y dos tiempos. El estadounidense Donald Shankle se quedó con el bronce tras completar 368 kilos en la final.

"Quería hacer más, pero por estrategia aseguramos la medalla. No fallar ningún intento es lo más importante acá. Salió todo lo que teníamos planeado", dijo Arroyo, quien fue el abanderado de Ecuador en la inauguración de los Juegos de Guadalajara.

"Me esmeré mucho, me entrené súper, con dolores. Toda la gente de Ecuador tenía mucha confianza en mí. Tenía una responsabilidad por ser el abanderado. No podía dormir, pero aun así me concentré en lo que tenía que hacer", agregó.

El ecuatoriano intentará confirmar su potencial el próximo mes en el Mundial de Francia, donde buscará la clasificación para Londres 2012.

La plata de Luna también tuvo un sabor especial. El venezolano, de 38 años, completó en Guadalajara su sexta y última participación en Juegos Panamericanos.

Ha sido una larga carrera de 24 años en la que ha ganado seis oros, tres platas y un bronce en la justa continental. Aunque la actuación de Arroyo en el arranque complicó mucho las opciones de Luna al oro, el atleta venezolano intentó despedirse de los juegos batiendo el récord panamericano en el envión.

Tras levantar 210 kilos, Luna pidió los 216 — uno más de la plusmarca en poder del ecuatoriano Burov_, pero no pudo completar el movimiento.

El público saludó a Luna con una cerrada ovación.

"Me siento muy mal y por lado otro feliz. Yo espera el oro de verdad", señaló un emocionado Luna. "Pero estoy feliz porque son seis juegos panamericanos".

"Me llena de gloria. Estar en el podio seis veces no es fácil. Tienes que alejarte de tu familia, entrenar en otro país", agregó.