Onix Cortés consiguió una medalla de oro para Cuba pero dos hombres no pudieron emularla, al caer en sus respectivas finales, y la delegación caribeña tuvo una jornada agridulce en el judo de los Juegos Panamericanos.

Cortés se impuso a la colombiana Yuri Alvear en la categoría de menos de 70 kilogramos, al anotarse un yuko en el gimnasio del Code. El bronce quedó en manos de la puertorriqueña María Pérea y de la brasileña Maria Mazzoleni.

Luego, los judokas brasileños endilgaron un par de derrotas a los cubanos en las finales.

Leandro Guilheiro se alzó con la presea de oro al aplicar un ippon que sentenció la suerte de Gadiel Miranda en la categoría de menos de 81 kilos. El bronce quedó repartido entre el argentino Emmanuel Lucenti y el canadiense Antoine Valdis.

Por su parte, Tiago Camilo dio cuenta de Asley González, en la categoría de menos de 90 kilogramos, en otro combate decidido por ippon. El canadiense Alexandre Emond y el mexicano Isao Cárdenas compartieron el bronce.

Con su triunfo y sus dos platas, Cuba permaneció apenas en la punta del medallero del judo. Suma tres preseas de oro, dos de plata y tres de bronce, por tres doradas, una argéntea y una broncínea de los brasileños.

Kayla Harrison le aportó a Estados Unidos su primer oro, al doblegar a la canadiense Catherine Roberge con un waza-ari y un yuko, dentro de la categoría de menos de 78 kilogramos. Las preseas de bronce fueron para la cubana Yalennis Castillo y la brasileña Mayra Da Silva.