Decenas de miles de personas huyen el jueves de la capital tailandesa por autobús, avión y tren, atendiendo a las alertas del gobierno para aprovechar un feriado de cinco días y desalojar zonas de la metrópolis que está amenazada por las inundaciones antes de que un diluvio de fin de semana se extienda por la ciudad.

La alerta de evacuación se aplicó sólo a tres de los 50 distritos de Bangkok, pero el gobierno admitiò que la ciudad entera podría anegarse en los próximos días, lo que significa que muchos residentes se estaban yendo de la ciudad habitada por 9 millones antes de que se desplazaran las aguas.

La más reciente alerta de evacuación fue emitida el jueves por la mañana para el distrito Sai Mai, situada en el àrea perifèrica al norte de la capital, donde el agua que alcanza hasta medio metro de altura (1,64 pies) ya convirtió los caminos en ríos virtuales e inundó viviendas y estaciones de venta de gasolina.

Por lo menos un gobierno extranjero ya ha recomendado limitar los viajes esenciales a Bangkok. La cancillería británica informó que "es probable que las inundaciones interrumpan el transporte, cierren atracciones turísticas y afecte el abasto de agua y electricidad".

La embajada estadounidense alertó a sus ciudadanos que los traslados por tierra en Tailandia son difíciles y que la situación debe ser vigilada de cerca.

El gobierno tailandés ha enviado durante semanas mensajes contradictorios sobre los peligros de las inundaciones en momentos alertando que Bangkok estaba en riesgo inminente y otras veces declarando que la ciudad estaría segura. Las inundaciones han causado la muerte a 373 personas en todo el país desde julio y causado miles de millones de dólares en daños.

Pero los esfuerzos para proteger la capital recibieron un golpe psicológico importante el martes, cuando las aguas superaron las barreras alrededor del segundo aeropuerto de la ciudad y tuvo que cerrar. A pesar de ello, la gran mayoría de la ciudad se mantuvo seca el jueves y los habitantes se preparan para inundaciones que parecen casi inevitables.

El gobernador de Bangkok Sukhumbhand Paribatra dijo el miércoles que dos de los 50 distritos de la ciudad — Don Muang y Bang Phlat — ya se encuentran anegados y que sus habitantes deben buscar refugios seguros.

"Esta es la primera vez que estoy usando el término 'evacuación', la primera vez que en verdad estoy pidiéndoles que se vayan", dijo Sukhumbhand.

Miles de personas abarrotaron la terminal de autobuses Mo Chit para tratar de salir de la capital. Muchos parecían estar aprovechando un feriado de cinco días declarado por el gobierno para evitar un posible bloqueo acuático. El feriado es vigente del jueves al lunes en áreas afectadas por inundaciones, incluida Bangkok.

Algunos esperaron por horas en las aceras afuera de Mo Chit porque no había espacio dentro de la terminal, que es el principal punto de salida de autobuses hacia el norte de Tailandia.

Las autoridades también se vieron obligadas a desalojar a cientos de presidiarios de tres cárceles, muchos de ellos condenados a muerte.

Mapas satelitales de Bangkok muestran a una ciudad rodeada casi por completo por el agua. La mayoría de las anegaciones que cubren un tercio del país fluyen del norte hacia Bangkok.

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Los periodistas de The Associated Press Vee Intarakratug, David Thurber y Todd Pitman contribuyeron para este despacho.