El exfinanciero Bernard Madoff, quien cumple una condena de 150 años por la mayor estafa piramidal en la historia de EE.UU., dice que sabe que morirá en prisión pero que ya no piensa en suicidarse, y que se siente "más feliz que en la calle" aunque tiene "remordimientos" por haber "arruinado" a su familia.

Así lo aseguró hoy la periodista estadounidense Barbara Walters en un programa de la cadena de televisión ABC después de haber entrevistado hace dos semanas a Madoff en la cárcel de Butner (Carolina del Norte) donde está cumpliendo su condena.

"Sé que moriré en prisión, pero viví los últimos veinte años de mi vida con miedo y ahora por primera vez ya no tengo miedo de ser arrestado", habría asegurado el exfinanciero durante la entrevista con Walters.

La periodista asegura que durante la charla Madoff le dijo que se siente "más seguro que en la calle", que los otros prisioneros le tratan "con gran respeto", en especial "los más jóvenes", y que además no tiene que tomar decisiones.

En otro momento, el expresidente del Nasdaq dice que en los cuatro meses posteriores a su arresto, en diciembre de 2008, hasta su traslado a la prisión de Butner pensó "en el suicidio" aunque no tuvo "coraje" para quitarse la vida.

"Ahora dice que en prisión ya nunca piensa en eso. Está más feliz en la cárcel", aseguró la veterana periodista de la cadena ABC, que pasó dos horas con Madoff aunque sin la presencia de cámaras de televisión.

Precisamente esta semana Ruth Madoff rompió su silencio en una entrevista en la cadena CBS en la que asegura que tanto ella como su marido intentaron suicidarse en la Nochebuena de 2008 días después de descubrirse el fraude.

El exfinanciero reconoce en la entrevista con Walters que siente "remordimientos" porque sabe que "arruinó" a su familia y aunque durante el día no tiene tiempo de pensar en ello, "por las noches tiene horribles pesadillas".

Madoff, de 73 años, habría dicho también a la periodista que le dejó "destrozado" el suicidio de su hijo Mark el pasado diciembre, justo dos años después de entregarse a las autoridades, momento en el que su esposa, Ruth Madoff, le pidió que la dejara tranquila.

El exfinanciero también parece querer quitarle hierro a los delitos que cometió al asegurar a Walters que aunque "la gente piensa que robé a viudas y huérfanos, también hice más ricos a gente muy rica".

Madoff mantuvo durante dos décadas un esquema Ponzi a través del cual atrajo enormes cantidades de dinero a cambio de la falsa promesa de invertirlo y obtener elevadas ganancias, lo que ocasionó más de 65.000 millones en pérdidas a clientes en todo el mundo y se convirtió en la mayor estafa descubierta jamás en la historia de Wall Street.