El presidente del Banco Mundial Robert Zoellick recibió con beneplácito el jueves un acuerdo logrado por los líderes europeos para enfrentar la crisis de deuda en la región al decir que podría ayudar a evitar el contagio de la agitación financiera a los mercados emergentes que aportan la mitad del crecimiento económico mundial.

Los líderes europeos lograron un acuerdo el jueves después de una noche de tensas negociaciones para hacer que los bancos asuman mayores pérdidas en la deuda con Grecia e incrementen sus armas en la región para evitar la agitación en los mercados.

Pero Zoellick advirtió que el acuerdo es sólo un primer paso y que "no hay una varita mágica". Agregó que es importante seguir la difícil implementación del acuerdo y sentar las bases para que la economía mundial reanude su crecimiento.

"Pienso que es un paso importante y muy bienvenido porque hemos visto que los efectos expansivos de la eurozona pueden volverse olas que pueden golpear muy fuerte a los países en desarrollo", dijo en una conferencia de prensa en Manila, Filipinas.

El funcionario expresó su esperanza en que la acción de la eurozona ayudará a frenar los problemas de confianza en Europa y Estados Unidos respecto de los países en desarrollo, cuyos mercados bursátiles ya se han derrumbado un promedio de 20% desde que los problemas de los países europeos se profundizaron en agosto.