La mayoría de los 26.000 trabajadores de Chrysler en Estados Unidos ratificó el nuevo convenio colectivo de cuatro años y siguió así los pasos de los acuerdos alcanzados en Ford y General Motors, informó hoy el Sindicato de Trabajadores del Automóvil (UAW, por su sigla en inglés).

El acuerdo de Chrysler "añade 2.100 puestos de trabajo, y junto con lo pactado en GM y Ford, supone que más de 20.000 empleos manufactureros se agregarán a nuestra economía", aseguró Bob King, el presidente de UAW.

La votación se saldó con un 54,75 % de votos a favor frente a un 45,25 % en contra.

Por su parte, el presidente de Chrysler, Sergio Marchione, indicó que el nuevo convenio colectivo reconoce las "significativas contribuciones hechas por los trabajadores" a la recuperación de la empresa, "y los recompensa por el futuro potencial de éxitos de la compañía mientras asegura que el Grupo Chrysler sigue siendo competitivo", añadió en un comunicado.

El contrato, el primero que Chrysler ha negociado con UAW desde que el gobierno federal rescató a la empresa de la bancarrota hace casi tres años, sigue las líneas generales de los convenios con GM y Ford, pero sus términos son menos favorables.

Los trabajadores de Chrysler recibirán menores bonos, uno de 1.750 dólares de inmediato y otro de 1.750 dólares el año próximo, pero estos últimos solo si la empresa "logra la estabilidad financiera".

Bajo los nuevos contratos aprobados recientemente, los empleados de Ford reciben un bono de 6.000 dólares y los de GM de 5.000 dólares.

Con este tercer acuerdo, el sector automotriz de EE.UU. garantiza estabilidad sindical al menos para los próximos cuatro años en las tres mayores empresas del ramo.

De estos tres gigantes, solo Ford no ha recurrido a fondos federales para eludir la quiebra.