El mexicano Saúl Álvarez, campeón mundial superwelter del Consejo Mundial de Boxeo (CMB), declaró hoy que la pelea ante el puertorriqueño Kermit Cintrón, el 26 de noviembre en Ciudad de México, será "la más difícil" de su carrera.

El combate, que se realizará en un foro en Santa Fe, en el poniente de la capital mexicana, pondrá en riesgo por tercera vez el título del mexicano.

"Va ser la pelea más difícil de mi carrera, pero para eso estamos entrenando fuerte, para seguir avanzando y estoy muy entusiasmado", dijo 'el Canelo' Álvarez en conferencia de prensa.

Cintrón, quien ya fue campeón mundial de peso welter por la Federación Internacional de Boxeo (FIB), se ha enfrentado con el argentino Sergio Martínez, el mexicano Antonio Margarito y el estadounidense Paul Williams, contra quienes empató, perdió en dos ocasiones y sufrió una derrota polémica, respectivamente.

"Quiero darle las gracias a Álvarez por permitirme disputar el título. Él es un buen peleador, pero yo me estoy preparando bien para la pelea y vamos a esperar la noche del 26 de noviembre para saber quién es el mejor", comentó por su parte Cintrón, quien asistió a la misma rueda de prensa.

La última ocasión que Álvarez peleó en Ciudad de México fue en enero de 2008 ante Antonio Fitch.

El púgil de Guadalajara, occidente de México, de 21 años, consideró que no tiene nada que demostrar, pero al ser campeón debe prepararse a conciencia para no perder el título.

"Estoy entusiasmado con mi carrera, me gusta lo que hago y solo les digo que esperen lo mejor de mí, me preparo al ciento por ciento y sé que voy hacer uno de los mejores boxeadores del mundo", apunto.

'El Canelo' se refirió también a un supuesto altercado con el campeón mundial minimosca de la FIB, Ulises Solís, quien el pasado martes lo demandó porque dijo que le había fracturado la mandíbula al propinarle dos golpes en una discusión callejera.

"Si yo tuviera algo que temer, no estuviera aquí y hubiera cancelado todo. Soy un joven que nunca se ha visto envuelto en escándalos ni problemas", se limitó a decir, sin dar más explicaciones.

El presidente del CMB, el mexicano José Sulaimán, dijo que el organismo cree en la palabra de Álvarez y que el Consejo estaba a dispuesto a "pagar los costo de la operación que necesite Solís aún sin saber quién lo haya golpeado".