El diputado comunista Aldo Rebelo, un viejo crítico de la Confederación Brasileña de Fútbol, fue designado el jueves ministro de Deportes en sustitución del renunciante Orlando Silva, un correligionario suyo que dejó el cargo la víspera en medio de denuncias de corrupción.

Rebelo, de 55 años, dio a conocer su nombramiento al salir de un encuentro con la presidenta Dilma Rousseff, con quien se reunió por más de una hora en la residencia oficial Palacio de la Alvorada. El nuevo ministro asumirá su cargo el lunes.

"Recibí una invitación de la presidenta Dilma (Rousseff) y acepté la invitación. El proceso de transición seguirá su curso", declaró Rebelo a periodistas al salir del encuentro con la mandataria.

Precisó que Rousseff lo orientó a "conducir el ministerio con los deafíos que están delante del país, (como) el Mundial, las Olimpiadas (de Río de Janeiro 2016) y todas las tareas relacionadas no solo con los programas del ministerio, sino con esos eventos internacionales que tendrán sede en Brasil".

El legislador del estado de Sao Paulo tiene una historia de críticas a la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF), después de que en el 2001 presidió una comisión que investigó la corrupción en el deporte más popular de Brasil.

Rebelo elaboró un informe crítico de la actuación de la CBF, aunque el documento careció de valor legal porque no fue aprobado por la comisión investigadora.

El informe retrató un cuadro del fútbol brasileño que incluye evasión fiscal y de divisas, irregularidades en la venta de jugadores y potenciales ilegalidades en los contratos de patrocinio de la CBF entre otras anomalías.

Associated Press dejó mensajes en la oficina de prensa de la CBF para pedir comentario pero inicialmente no recibió respuesta.

En su nuevo cargo, el diputado será el principal interlocutor del gobierno brasileño ante la CBF y la FIFA para los preparativos del Mundial de 2014.

Rebelo fue escueto en sus declaraciones a la prensa y no quiso anticipar cómo sería su gestión al frente de la dependencia ni cuándo asumiría el cargo, que se encuentra interinamente en manos del viceministro Waldemar de Souza.

El diputado también fue ministro de Coordinación Política y Relaciones Institucionales entre 2004 y 2005, bajo el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva, y se desempeñó como presidente de la Cámara de Diputados de 2005 a 2007.

Este año fue relator de un polémico proyecto de ley de reforma al Código Forestal, aprobado por la cámara baja, que fue atacado por ambientalistas al considerar que abre las puertas a más deforestación. El proyecto está en debate en el Senado.

Con el nombramiento de Rebelo, el Ministerio de Deporte permanece en manos del Partido Comunista de Brasil, que ha comandado la dependencia desde el gobierno de Lula (2003-2010).

El ministro saliente, Orlando Silva, renunció la noche del miércoles después de casi dos semanas de presiones por denuncias publicadas en la prensa de que encabezó un esquema de cobro de sobornos a cambio de contratos con el ministerio para desarrollar programas deportivos para menores en comunidades carentes.

Silva rechazó con vehemencia las denuncias y, al renunciar, dijo que se dedicaría a defenderse de las acusaciones en su contra, que calificó de "calumnias".