Estados Unidos considera que Fidel Castro debe abandonar el poder pero parece que el líder cubano no se irá a ninguna parte, dijo el jueves la secretaria de Estado Hillary Clinton durante una audiencia legislativa.

Al comparecer ante la comisión de relaciones exteriores de la cámara baja, Clinton señaló que "nuestra posición ha sido la misma durante más de 50 años. Creemos que Fidel Castro debe irse. Desafortunadamente, no parece que irá a ninguna parte".

Clinton explicó que la política estadounidense hacia Cuba tiene un enfoque doble, porque "hemos tratado de promover cambios y reformas pero, al mismo tiempo, vamos a continuar trabajando directamente con sectores de la población cubana, a la que "brindamos ayuda humanitaria, incluyendo alimentos, medicinas que no requieren prescripción médica y más".

Castro gobernó Cuba desde que derrocó en 1959 al presidente Fulgencio Batista hasta 2006, cuando delegó el poder en su hermano Raúl. Estados Unidos no mantiene relaciones diplomáticas formales con el gobierno de la isla comunista, a la que aplica desde 1962 un embargo comercial y que la Asamblea General de la ONU rechazó esta semana, tal como lo ha hecho desde 1991.

Clinton también señaló que en ningún momento el gobierno estadounidense ha estado dispuesto a dar concesiones unilaterales al gobierno cubano o atenuar el embargo para lograr la liberación del estadounidense Alan Gross, condenado este año a 15 años de cárcel por delitos contra el Estado cubano.

The Associated Press reportó este mes que Estados Unidos ofreció permitir que un espía cubano convicto regresara a la isla a cambio de la liberación de Gross.