El primer ministro griego expresó el jueves un profundo alivio con el nuevo acuerdo que aligera la carga de la deuda y el paquete de rescate elaborados por líderes europeos, lo cual, dijo, ha comprado tiempo al país para comenzar de nuevo y evitará a generaciones futuras de griegos una carga lisiante.

En un discurso a la nación, un ojeroso George Papandreou dijo a unos griegos desgastado por las medidas de austeridad que el paquete de 130.000 millones de euros (182.000 millones de dólares) da fin a meses de incertidumbre sobre el futuro del país.

"Decenas de miles de millones de euros se han quitado de las espaldas del pueblo griego", señaló en su mensaje por televisión. "Los bancos pagarán este costo, en lugar de los ciudadanos. Pero es una distribución más justa de nuestro servicio de deuda", agregó.

Las acciones de empresas griegas, cuyo valor ha colapsado en los dos últimos años, registraron un repunte en los mercados mundiales, con el Indice General de la bolsa de Atenas cerrando con alza de 4,82%, en 811,11 puntos.

Además, las tasas de interés a largo plazo y los seguros por incumplimiento bajaron ligeramente.

Pero partidos de oposición criticaron el histórico acuerdo, con los conservadores advirtiendo que condenaba al país a "nueve años más de colapso y pobreza".

El acuerdo pide a los bancos que asuman 50% de las pérdidas en los bonos griegos. Los países de eurozona y el Fondo Monetario Internacional proveerán además 100.000 millones de euros (140.000 millones de dólares) adicionales en préstamos como un segundo paquete de rescate para Grecia.

"Hemos evitado un peligro mortal a una nación", dijo Papandreou en una conferencia de prensa en Bruselas después de que concluyeron las negociaciones que se extendieron hasta la noche.