Las operaciones de un yacimiento petrolero que genera el 25% de la producción de Colombia se mantienen, pero se cerrarían en caso de persistir brotes de violencia en la zona, dijo el miércoles el presidente de la compañía que lo opera de forma conjunta.

"La empresa no ha cerrado las operaciones de producción del campo, se sigue bombeando", dijo José Francisco Arata, presidente de la petrolera Pacific Rubiales Energy, una empresa con sede en Toronto y que opera el yacimiento en sociedad con la estatal colombiana Ecopetrol.

Pero "ante la posibilidad de que estas vías de hecho (protestas) continúen, nos veríamos en la necesidad de suspender las operaciones de producción para poder garantizar la seguridad de las personas", agregó Arata en entrevista con la radio Caracol.

De acuerdo con la empresa, un grupo de manifestantes encapuchados entró al yacimiento el martes y con palos y piedras destruyó ventanales y algunas oficinas.

"Estas son instalaciones donde hay combustible y una atentado con una bomba molotov pudiera ser letal", dijo.

La compañía, dijo Arata, pidió la víspera al gobierno enviar policías y militares para mantener el orden y no afectar la producción en el yacimiento, ubicado en jurisdicción de Puerto Gaitán, en el departamento de Meta y a unos 230 kilómetros al sureste de Bogotá.

Ya en la zona, aseguró el ejecutivo, están al menos 480 policías.

Según la empresa, los manifestantes aseguran que Pacific Rubiales no ha cumplido con un pliego de demandas laborales, que de acuerdo con voceros de sindicatos incluye desde discutir mejoras de salarios hasta las condiciones de salones de estar y comida en el yacimiento, un vasto complejo de 64.000 hectáreas.

El yacimiento produce cada día unos 225.000 barriles de crudo o aproximadamente 25% del total nacional.

La producción petrolera colombiana sumó en agosto 952.000 barriles al día. El mes pasado, cuando una protesta similar detuvo las operaciones de Pacific por casi dos días debido a protestas laborales, la producción fue de 891.161 barriles diarios, de acuerdo con datos del Ministerio de Minas y Energía.

El Ministerio de Minas ha dicho que no descarta que las protestas sean un acto de presión hacia los venideros comicios regionales del 30 de octubre, cuando se eligen gobernadores y alcaldes, que manejan — como en el caso de Puerto Gaitán — recursos ingentes derivados de regalías.

En el yacimiento trabajan unas 12.000 personas.

Miembros de la Unión Sindical Obrera (USO, principal grupo de trabajadores del sector petrolero) y de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) dijeron que la empresa pactó este mes con un pequeño grupo de unos 700 trabajadores y creó su propio sindicato, dejando por fuera a la mayoría de obreros. La empresa lo niega.

En la compañía "se burlaron de la USO y ese es el motivo" de la protesta, dijo en diálogo telefónico Timoteo Romero, presidente de la CUT en el departamento de Meta.

Dijo que los trabajadores fuera de ese pacto ganan al mes un promedio de 700.000 pesos (unos 368 dólares) y aspiraban a negociar con Pacific un ajuste a por lo menos 2,8 millones de pesos al mes (unos 1.400 dólares), cuando se pactó el ajuste con un pequeño grupo de trabajadores de elevar el salario a 1,17 millones de pesos mensuales (unos 615 dólares).