Centenares de conductores de taxis colectivos iniciaron hoy en Chile un paro en protesta por el alza de los combustibles y bloquearon con sus vehículos varias calles de la capital, ante lo cual el Gobierno anunció la aplicación de la Ley de Seguridad del Estado.

Los sindicatos esperan que al paro se adhieran unos 50.000 taxistas en todo el país, lo que puede afectar a un millón de personas, de los 17 que viven en Chile.

Se espera que la movilización finalice a las 14 horas (17 GMT) de este miércoles.

Los colectivos son taxis que realizan un recorrido predeterminado y que pueden ser utilizados por hasta cuatro usuarios al mismo tiempo, en base a una tarifa fija.

En Santiago, los bloqueos se concentraron en tres puntos y causaron grandes atascos en varias avenidas a primera hora de hoy.

Uno de esos puntos fue la intersección de Américo Vespucio con Vicuña Mackenna, hasta donde llegaron fuerzas especiales de Carabineros, que se llevaron detenidos a varios taxistas en medio de empujones, forcejeos y algún golpe.

En las regiones, la situación es más tranquila, según dijo el ministro de Transporte, Pedro Pablo Errázuriz, aunque también ha habido protestas en ciudades como Valparaíso y Concepción, las dos más pobladas del país después de la capital.

El ministro anunció que el Gobierno se querellará contra los taxistas que bloqueen calles invocando la Ley de Seguridad del Estado.

Es la segunda vez en una semana que el Gobierno de Sebastián Piñera anuncia la aplicación de esta ley, que agrava las penas y tipifica entre otros delitos los "desórdenes o cualquier otro acto de violencia destinado a alterar la tranquilidad pública".

El Gobierno presentó una querella invocando esta ley contra quienes resulten responsables de la quema de un autobús ocurrida la semana pasada en el marco de las movilizaciones estudiantiles, aunque por ese hecho no hay ningún detenido.

Además, este martes presentó una querella por desórdenes y daños al transporte público, a raíz de la decisión de un grupo de conductores de autobús de bloquear el lunes la salida de una terminal de Santiago en protesta por un cambio en sus condiciones laborales.

En esa ocasión, el ministro advirtió que aplicaría la Ley de Seguridad del Estado a todos aquellos que pretendieran paralizar de nuevo los servicios de transporte.

El presidente de la Confederación de Taxis Colectivos, Héctor Sandoval, criticó la reacción del Gobierno.

"Lo que acaba de decir (el ministro) es vergonzoso, que no busque una solución, que no busque un acercamiento, que no nos sentemos a conversar seriamente (...) Si quieren solucionar el problema vía represión es problema de ellos", señaló Sandoval en declaraciones a Televisión Nacional.

También en 2002, el entonces presidente Ricardo Lagos aplicó esa ley contra dirigentes gremiales del antiguo sistema de autobuses en Santiago.

Los taxistas pretenden llegar hoy al Palacio de la Moneda para entregar una carta al Gobierno en la que exigen medidas para paliar el alza de los combustibles, como subsidios o rebajas al impuesto específico, así como poder utilizar los carriles exclusivos de los autobuses públicos.