El primer ministro de Perú, Salomón Lerner, aseguró hoy que la política de erradicación de los cultivos de hoja de coca "ha fracasado" en su país y defendió un "enfoque integral" que acerque alternativas de cosecha a los campesinos.

Lerner compartió hoy esa idea con la secretaria de Estado de EE.UU., Hillary Clinton, el asesor para el Hemisferio Occidental en la Casa Blanca, Dan Restrepo, y la directora regional para países andinos de la Dirección Estadounidense Antidrogas (DEA), Lisette Yrizarry, entre otras reuniones de su visita oficial a Washington.

"Para nosotros no es ningún honor ser el primer exportador de cocaína en el mundo", dijo Lerner en una conferencia de prensa, en la que se refirió a un informe de la DEA según el cual Perú ha superado a Colombia como principal productor mundial de esa sustancia, con 325 toneladas métricas.

Según el primer ministro, existe una "corresponsabilidad" en ese terreno con los países que hoy son grandes consumidores de cocaína, como Estados Unidos, pero el Gobierno de Ollanta Humala prevé atajar gran parte del problema mediante un nuevo enfoque que vaya más allá de la erradicación radical de los cultivos.

"En el Perú, esta política ha fracasado. Después de veinte años de erradicación tenemos el mismo hectareaje, y además laboratorios que antes no existían en el país, y una cocaína de una pureza que es de las más altas del mundo", aseguró Lerner.

Para enmendarlo, el nuevo Gobierno prevé impulsar el "enfoque técnico" de su política antidrogas, mediante el recurso a programas informáticos "que trabajen en el control de los insumos químicos necesarios para la elaboración de cocaína", explicó.

Además, la unidad de inteligencia financiera del país debe esforzarse en "controlar el lavado de activos", mientras se ejerce un "trabajo constante en programas alternativos de cultivos con campesinos", añadió.

"Queremos que la cadena del narcotráfico no se rompa por la parte más sensible, que es el campesino", indicó Lerner, que apostó por dotarles de las condiciones para que puedan "llevar su producto a los centros donde está la demanda", además de "darles las mínimas condiciones de agua, luz, costos médicos y educación".

El Gobierno de Humala aprobó la semana pasada 48 proyectos pequeños con ese objetivo en la región del Valle de los Ríos Apurimac y Ene (Vrae), y Lerner aprovechó su visita para pedir al Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la Agencia de Desarrollo Internacional de EE.UU. (USAID) que aporten ayuda para este fin.

Lima planea además llevar a cabo un censo agropecuario en septiembre de 2012, en el que participarán 36.000 propietarios de todo el país, para "tratar de conseguir la mayor cantidad de información sobre dónde hay cultivos de hoja de coca o el tratamiento que se les da", señaló.

En una audiencia ante el Congreso de EE.UU. la semana pasada, el jefe de espionaje de la DEA, Robert Benson, atribuyó el incremento de la producción de cocaína en el país al control de Sendero Luminoso sobre el 45 por ciento de los cultivos de coca, y a la presencia cada vez más robusta de los carteles mexicanos.

Preguntado al respecto, Lerner matizó que "no existe ningún tipo de avance de Sendero, que está en un completo retroceso político".

"Simplemente, hay pequeños grupos (dentro de Sendero) que trabajan de la mano del narcotráfico, a modo de escudo o blindaje, y ellos son los que lo están favoreciendo", aseguró.

El incremento en la producción se debe además a un "cambio de tecnología para el crecimiento de la hoja de coca", explicó.

En su reunión con Clinton, Lerner pidió además una mayor protección para los peruanos que viven en Estados Unidos en situación irregular, y se ven sujetos, en muchas ocasiones, a un "trato represivo".