Cuba cosechó el miércoles un par de medallas de oro, una en hombres y otra en mujeres, en el comienzo de los combates de judo en los Juegos Panamericanos.

Oscar Brayson ganó la primera medalla al superar al brasileño Rafael Da Silva en la final de la categoría de más de 100 kilogramos, al conseguir un waza-ari o inmovilización intermedia de su adversario, que marcó la diferencia en el combate.

El bronce compartido fue para el estadounidense Anthony Turner y el puertorriqueño Pablo Figueroa.

Brayson venía de vencer en semifinales al colombiano Luis Salazar y a Figueroa en cuartos. Da Silva superó al mexicano Ramón Flores en semifinales y a James en cuartos de final.

Más tarde, también en el tatami colocado en el gimnasio del CODE, Idalys Ortiz dio su segundo oro a Cuba, al imponerse a la puertorriqueña Melissa Mojica en la final de la categoría de más de 78 kilogramos.

Ortiz consiguió un ippon, la mayor categoría en derribos o inmovilizaciones en el judo, para poner fin al combate.

Las preseas de bronce se repartieron entre la brasileña Maria Altheman y la mexicana Vanessa Zambotti, favorita local para llevarse el oro en estos juegos, pero que fue derrotada por Ortiz en las semifinales.

Cuba tuvo la oportunidad de embolsarse su tercer oro, en la categoría de hombres de menos de 100 kilos, pero Oreydi Despaigne cayó ante el brasileño Luciano Correa, quien consiguió un waza-ari para superar en la puntuaciones el yuko que se anotó el judoka caribeño.

Despaigne se quedó con la plata, mientras que las preseas de bronce se distribuyeron entre el argentino Cristian Schmidt y el mexicano Sergio García.