El ministro francés de Exteriores, Alain Juppé, reconoció hoy que "la crisis es grave" en Europa, pero se mostró convencido, a la vista de los progresos de los últimos días, de que se va a lograr un acuerdo aunque esté siendo "laborioso".

"Lo más importante es que nos pongamos de acuerdo" y "vamos a lograrlo", afirmó en una entrevista a la emisora de radio "France Inter" Juppé, que quitó hierro a las disensiones entre su país y Alemania, y a las informaciones en la prensa francesa de que Berlín está imponiendo sus posiciones en la negociación.

"Es una interpretación que no se corresponde con lo que se dice en Alemania", que es "todo lo contrario", replicó a unas horas de la cumbre europea de esta tarde y esta noche en Bruselas.

Preguntado sobre si el federalismo es inevitable, el responsable francés de Exteriores respondió que "no podemos dar marcha atrás en Europa" y que "ir hacia adelante cuando se tiene una moneda única significa que hay que integrar más las políticas económicas y también las fiscales", lo que incluye "un control intergubernamental" de los presupuestos.

También habló de que Francia y Alemania quieren que para 2013 se establezca "un impuesto de sociedades idéntico o cuando menos armonizado" en todos los países. "Va a haber que refundar la construcción europea", sintetizó.

Por otro lado, Juppé aseguró que los resultados de las elecciones del domingo en Túnez, con el triunfo de los islamistas "no va a modificar las relaciones entre Francia y Túnez, pero Francia va a estar vigilante" en cuestiones como los derechos humanos, los principios democráticos o el estatuto de la mujer.

"Y tenemos medios para mostrar esa vigilancia", como las ayudas contempladas en el llamado "Partenariado de Deauville" con los países del norte de África que "sólo se aportarán (...) si no se franquean esas líneas rojas".