Julio Grondona comenzó hoy su noveno período como presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), para el que fue reelegido la semana pasada en medio de un escándalo y con el rechazo de dirigentes de clubes del interior del país.

La entidad rectora del fútbol argentino eligió el complejo deportivo donde se entrenan las selecciones nacionales, situado en la localidad bonaerense de Ezeiza, para que Grondona asumiera formalmente el cargo por otros cuatro años.

En la reunión también quedó conformado el nuevo Comité Ejecutivo de la AFA.

El pasado día 18, en una asamblea en la que participaron 46 de los 49 representantes de clubes con derecho a voto, Grondona, de 80 años y quien preside la AFA desde 1979, fue reelegido de forma unánime.

Sin embargo, en una asamblea paralela llevada a cabo en los pasillos de la sede de la entidad, 52 dirigentes de otros 66 clubes del interior del país eligieron como presidente al empresario Daniel Vila, propietario de medios de comunicación y titular del Independiente Rivadavia de Mendoza, de la Segunda División.

Según los estatutos de la AFA, solo 49 clubes tienen derecho a voto para elegir al presidente de la entidad.

Vila lidera a un grupo de dirigentes de clubes del interior de Argentina que argumentan que quieren "democratizar" el fútbol.

En 32 años al frente de la AFA, una sola vez Grondona tuvo oposición en la asamblea en la que se dirimía la presidencia de la entidad. Ocurrió en 1991 y quien compitió con el veterano dirigente fue el fallecido exárbitro Teodoro Nitti, quien solo obtuvo un voto.