Un hombre que se cree es el sobrino de un ex jefe del Cártel del Golfo fue arrestado en el sur de Texas por cargos federales de narcotráfico, dijo el miércoles un funcionario policial de Estados Unidos.

Rafael Cárdenas Vela fue arrestado el jueves pasado en Port Isabel. Está acusado de contrabando de marihuana y cocaína a través de la frontera durante varios años.

El funcionario, familiarizado con el caso, dijo a The Associated Press que las autoridades piensan que Cárdenas Vela es el sobrino de Osiel Cárdenas Guillén y tenía un rápido acceso en la jerarquía del Cártel del Golfo. El funcionario habló a condición de anonimato porque no estaba autorizado a declarar públicamente sobre el caso.

Cárdenas Vela enfrenta cargos federales de conspiración para poseer y distribuir drogas y usar un pasaporte fraudulento.

"Entendemos que hay una relación familiar", dijo en un correo electrónico Angela Dodge, vocera de la fiscalía federal en Houston, pero se negó a formular más detalles.

Nadie contestó una llamada al abogado de Cárdenas Vela.

Según los documentos judiciales difundidos esta semana, agentes especiales de Investigaciones de Seguridad Interior, una sección del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés), entrevistaron a Cárdenas Vela tras efectuar la Policía de Port Isabel una parada de tránsito.

La fuerza pública municipal aclaró que no efectuó la detención y que no elabora informes sobre detenciones de tránsito.

En un principio, Cárdenas Vela presentó un pasaporte mexicano válido y un visado estadounidense a nombre de Pedro García González, pero los agentes determinaron que no era su verdadera identidad.

Admitió entonces que participaba en el transporte y contrabando de marihuana y cocaína a Estados Unidos y que lo hacía desde hace varios años. Dijo a los agentes que hace dos años vendió unas cinco toneladas de marihuana a personas que sabía que la traerían de contrabando a Estados Unidos.

Cárdenas Vela estaba por comparecer el miércoles más tarde ante un juez federal en Brownsville, pero su abogado renunció el martes a una audiencia preliminar de detención.

Los funcionarios federales policiales no devolvieron las llamadas hechas el miércoles por The Associated Press en busca de comentarios.