La práctica del secuestro simple entre menores en Colombia prima sobre el extorsivo, dijo hoy en una entrevista telefónica con Efe la directora de la organización no gubernamental Fundación País Libre, Olga Lucía Gómez.

"El secuestro simple configura el 68 % de los secuestros a menores, por lo que supera al secuestro extorsivo", dijo Gómez al citar los datos de un informe publicado este lunes por la institución, que estudia los registros de secuestro infantil entre 2007 y junio de 2011.

El documento concluye que 212 niños fueron privados de su libertad durante este período.

"De estos 212 casos, 131 corresponden al secuestro simple y 81 casos son secuestros extorsivos", señaló Gómez, y explicó que estas son las dos modalidades que observa la ley colombiana.

Además, especificó que en el secuestro extorsivo se pide algo a cambio, mientras que no hay solicitudes en el simple, que a su vez suele estar "asociado y en concurso con otros delitos".

De modo que el secuestro simple se suele presentar en Colombia de la mano del reclutamiento forzado de menores, "que supone que se llevan a los niños a la guerra", y del tráfico de personas, "que puede ser con fines de explotación sexual o laboral".

La directora de esta fundación centrada en la lucha contra este delito aclaró que en la catalogación del secuestro simple no entran en Colombia los casos en los que alguno de los padres separados se quedan irregularmente con los hijos, pues esa práctica se llama "violación al derecho de custodia".

Gómez admitió que "seguirle la pista a este tipo de secuestros es muy difícil" y dado su escaso nivel de visibilidad, presentan "la mayor impunidad".

"La investigación judicial es muy complicada, pues seguirle el rastro a un menor que ha sido secuestrado en Ciudad Bolívar (cinturón de barrios humildes de Bogotá) y que se lo llevan hacia la selva es muy difícil identificar la ruta", opinó.

De todos modos, reconoció que "los niveles de impunidad en general para el secuestro en Colombia siguen siendo muy altos, estamos hablando de más del 90 % de casos de secuestro que quedan en la impunidad".

Según el informe de País Libre, que se basa en cifras oficiales del Ministerio de Defensa, las edades más afectadas por el secuestro de menores son las comprendidas entre los 11 y 15 años, que representan a 59 niños, y entre 6 y 10 años, que suponen 44 víctimas.

Además, indica que de los 212 afectados, 116 son de sexo masculino, 83 femenino y según Gómez "hay un porcentaje que hay que mirar bien de acuerdo con bases de datos, que arroja 13 menores con sexo sin identificar".

Tanto en los casos de secuestro extorsivo como en los de tipo simple, según Gómez "los actores son los mismos".

De los 212 casos registrados, 186 se atribuyen a la delincuencia común, 4 a bandas criminales herederas de estructuras paramilitares, 3 a la segunda guerrilla del país, el Ejército de Liberación Nacional (ELN), 9 a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), 4 a familiares y 6 casos no establecen autoría.

Colombia se solidarizó con el secuestro infantil recientemente con el caso de la niña de diez años Nohora Valentina Muñoz, hija del alcalde de Fortul, municipio del departamento de Arauca, fronterizo con Venezuela, quien recuperó la libertad al cabo de 19 días en poder de desconocidos.

Gómez resaltó que "así como hay secuestros muy sonados, hay otros en (los departamentos del suroeste de) Nariño y Cauca de personas de bajos recursos a los que se les llevan sus niños y creo que también merece la pena hacerlos visibles y darles una voz de solidaridad".