El próximo presidente del Banco Central Europeo (BCE), el italiano Mario Draghi, consideró hoy como un "paso importante" las propuestas de reforma económica que el primer ministro de Italia, Silvio Berlusconi, llevará en una carta al Consejo Europeo de Bruselas.

Durante una intervención en la "Jornada Mundial del Ahorro" organizada en Roma por la Asociación de Fundaciones y Cajas de Ahorro italiana (ACRI), el hasta ahora gobernador del Banco de Italia pidió que el Ejecutivo de Berlusconi ejecute ya las medidas que figuran dentro de su último plan de ajuste de 54.000 millones de euros, aprobado por el Parlamento en septiembre.

La carta que Berlusconi hará llegar a las autoridades comunitarias "es un paso importante. Contiene un plan de reformas orgánico para el desarrollo. Ahora, sin embargo, se trata de hacerlas, con rapidez y concreción", comentó Draghi, en declaraciones que recogen los medios italianos.

"Un relanzamiento duradero del crecimiento sostenible pasa, sobre todo, por las reformas estructurales desde hace tiempo invocadas, en su mayor parte compartidas, pero que aún no han sido ejecutadas", agregó.

Según el próximo presidente del BCE, en Italia es necesario, entre otras cosas, elevar la competencia en los mercados y en los productos, en particular en los servicios; construir un contexto administrativo y regulador más favorable a la actividad empresarial, y aumentar los niveles de participación en el mercado laboral.

Draghi, que desde el próximo 1 de noviembre sustituirá a Jean-Claude Trichet al frente del BCE, comentó además en su último discurso como gobernador del Banco de Italia, cargo que ha ocupado desde finales de 2005, que termina su mandato en una situación "confusa y dramática tanto en el plano nacional, como en el internacional, en el aspecto político y económico".

La crisis "ha agudizado sobre todo las dificultades económicas de los más jóvenes" italianos, por lo que, según el hasta ahora gobernador del Banco de Italia, es necesario aumentar sus oportunidades y su participación en la economía.

Ya en clave europea, el próximo presidente del BCE apostó por una gobernanza en la zona del euro en la que "la disciplina presupuestaria y la solidaridad" encuentren un "apoyo recíproco" y abogó por la "inmediata ejecución de los instrumentos de apoyo financiero para la gestión de la crisis".

Este discurso de Draghi se produjo en el día en el que la Unión Europea (UE) celebra una cumbre crucial para el futuro de la crisis griega y adonde está previsto que el primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, acuda con una serie de reformas económicas acordadas ayer con su socio de Gobierno, tras la exigencia hecha el pasado domingo por las autoridades comunitarias.

Según informa el diario milanés "Corriere della Sera", Berlusconi enviará una carta "de intenciones" de 14 páginas a las autoridades comunitarias en las que se ilustrarán las medidas que el Ejecutivo italiano pretende aprobar en los próximos meses para apuntalar su objetivo de equilibrio presupuestario en 2013 y propiciar el relanzamiento del crecimiento económico.

En esa carta, de la que aún se desconoce el contenido exacto, la reforma estrella es el retraso progresivo de la edad de jubilación de los 65 a los 67 años de edad, cifra a la que se llegará en 2026, según lo acordado "in extremis" ayer con los socios de Gobierno de Berlusconi, la Liga Norte, que parece haber conseguido que no se tocaran las "pensiones de antigüedad", una especie de jubilación anticipada.