El Bundestag, el parlamento alemán, someterá hoy a votación por segunda vez en menos de un mes la ampliación del Fondo Europeo de Estabilización Financiera (FEEF), aunque de manera condicionada al compromiso de que no se supere la acordada aportación de 211.000 millones de euros.

Los grupos parlamentarios de los partidos de la coalición -cristianodemócratas (CDU), socialcristianos bávaros (CSU) y liberales (FDP)-, así como la oposición socialdemócrata y verde han consensuado para ello un documento conjunto que contará con una mayoría sobrada en la cámara baja alemana.

Antes de la votación se espera que la canciller haga una declaración de Gobierno ante la cámara para explicar los detalles acordados con los socios europeos para mejorar los instrumentos con los que se reforzará la eficacia del FEEF.

Como en la anterior votación, en la que logró su objetivo, la única duda estriba en si Merkel logrará una mayoría propia, es decir un apoyo suficiente por parte de los diputados de la coalición, entre los que existe un nutrido grupo de disidentes contrarios a la ampliación del FEEF.

El propio presidente del Bundestag, el cristianodemócrata Norbert Lammert, se ha mostrado convencido de que la votación tendrá un desarrollo positivo y de que Merkel se trasladará poco después a Bruselas con el apoyo necesario.

"Aseguramos con ello (la votación) una legitimación inequívoca para posibles resultados negociadores o un cierre de la cumbre", afirma Lammert en declaraciones que publica hoy el rotativo Mitteldeutschen Zeitung.

Un día antes de la decisiva jornada en Berlín y Bruselas, Merkel reconoció la dificultad de las negociaciones con los socios europeos al comentar que "nos movemos en un espacio en el que nos adentramos en tierra incógnita", aunque subrayó su deber de preservar al pueblo alemán de todo daño.

Mientras tanto, distintas fuentes políticas y periodísticas alemanas han ido desgranando detalles del presumible formato del fondo de rescate europeo.

Así, se especula con que el FEEF tendrá una capacidad crediticia de más de un billón de euros, mediante mecanismos de palanca, y que podrá asegurar nuevas emisiones de deuda de los países periféricos y comprar bonos soberanos en el mercado secundario de las naciones rescatadas.

La posibilidad de que el fondo de rescate persiga una licencia bancaria ha quedado totalmente descartada con el avance de las negociaciones entre naciones.

Además, la quita o condonación de la deuda griega podría situarse en el 50 o 60 por ciento, según reveló Merkel a los grupos parlamentarios en una reunión este lunes.

El formato del FEEF no implicaría, en ningún caso, que la aportación alemana, que se eleva a 211.000 millones de euros en la actualidad, deba incrementarse.