Las autoridades chilenas indicaron que la actividad sísmica en el volcán Hudson, al sur del país, disminuyó pero se mantienen alertas ante una eventual erupción.

El director del Servicio Nacional de Geología y Minas (Sernageomín), Enrique Valdivieso, informó a la prensa que "la sismicidad ha bajado en forma importante durante la noche" del miércoles al jueves y señaló que de 18 sismos por hora se ha bajado a cinco temblores cada hora.

La actividad en el volcán ubicado a unos 1.800 kilómetros al sur de Santiago obligó el miércoles a decretar el alerta roja y evacuar a un centenar de personas que viven en sus cercanías.

"Estamos en una situación expectante. No hay una mayor actividad, tampoco ha disminuido la actividad. Los evacuados están en casas de familiares", dijo Rodrigo Ubilla, subsecretario del Ministerio del Interior.

Desde el miércoles han sido evacuadas 119 personas y otras 13 se encuentran en la zona de 45 kilómetros declarada como de peligro en caso de una erupción.

Sernageomín tiene equipos de monitoreo en la zona, uno de ellos a tan sólo 12 kilómetros del volcán de 1.900 metros de altura.

Ubilla indicó que el comportamiento del volcán el jueves será determinante para precisar su actividad futura. En 1991 una violenta erupción del Hudson causó estragos en la ganadería de la región.

El presidente Sebastián Piñera, de visita en Uruguay, dijo a periodistas chilenos que se mantendrá el monitoreo permanente "y vamos a seguir tomando todas las medidas para proteger a nuestra gente y para ir en ayuda de los que puedan resultar perjudicados".

Las autoridades locales y el ministro de Minería, Hernán de Solminihac, sobrevolaron la zona.

El volcán emana una nube de humo blanco de aproximadamente 1,5 kilómetro de altura, con poca ceniza. Ubilla dijo que hay tres fumarolas de vapor y que sólo de una de ellas emanan cenizas.

En su cuenta de Twitter el ministro de Minería informó que "monitoreos realizados durante la noche, no reportan anomalías significativas en cuanto a cursos de agua ni caídas de cenizas".

El volcán está situado en una región escasamente poblada, a unos 50 kilómetros al sur del pequeño puerto de Chacabuco y a unos 137 kilómetros de Coyhaique, la ciudad más poblada de la región de Aysén.

Al igual que sucede con otro volcán más al norte del Hudson, el Cordón Caulle, en caso de entrar en erupción los vientos suelen llevar las cenizas hacia el lado argentino. El Cordón Caulle, que entró en erupción en junio, todavía causa esporádicas emergencias en la navegación aérea, sobre todo de Argentina.

Chile es un país que tiene una cadena de alrededor de 3.000 volcanes de norte a sur en su extenso territorio de 5.200 kilómetros de largo. Unos 80 de ellos registran actividad y según expertos la mitad podría entrar en erupción.