Centroamérica pidió hoy a los países industrializados que reduzcan las emisiones de gases de efecto invernadero porque esta región no quiere "seguir poniendo los muertos y la destrucción" que ocasiona el cambio climático a través de fenómenos como las recientes lluvias.

"No es posible (...) que otros países son responsables de la producción de emisiones de CO2, que son los que traen problemas en países vulnerables como los nuestros, y que nosotros sigamos poniendo los muertos y (...) la destrucción", aseveró el presidente de El Salvador, Mauricio Funes, tras una cumbre centroamericana junto a sus colegas de Costa Rica, Guatemala y Honduras.

"Nuestra infraestructura resulta dañada, nuestros cultivos resultan dañados, mientras son otros los países, especialmente los países industrializados, (responsables) del cambio climático y de sus efectos perniciosos para la región", remarcó.

El gobernante salvadoreño hizo este señalamiento al término de una cumbre centroamericana extraordinaria que analizó en El Salvador el impacto del reciente desastre por las lluvias y que convocó a un foro de cooperación internacional para el próximo 16 de diciembre próximo en San Salvador, con el fin de pedir ayuda para la reconstrucción.

Funes comentó que con tales críticas sobre el cambio climático sólo retomaba un cuestionamiento similar que su homólogo de Guatemala, Álvaro Colom, planteó durante los debates de la cumbre.

Centroamérica asume esta posición al igual que en una reciente conferencia internacional sobre seguridad celebrada en Guatemala, planteó "que en la lucha contra el crimen organizado y el narcotráfico no podemos seguir poniendo los muertos y otros consumiendo la droga", subrayó el mandatario salvadoreño.

"En esta oportunidad, no podemos seguir poniendo los muertos" por los efectos del cambio climático, apostilló Funes.

Agregó que "algo muy importante que fue asumido por todos los presidentes y jefes de delegación que participaron en esta reunión es que es necesario darle un enfoque nuevo al tema del cambio climático y al impacto que está provocando en la región".

En la declaración final, la cumbre centroamericana instó "a los estados industrializados a que hagan reducciones significativas de gases de efecto invernadero" y a que "se reconozca a la región como una zona vulnerable a causa de estos".

Álvaro Colom y sus homólogos de Costa Rica, Laura Chinchilla, y Honduras, Porfirio Lobo, no hicieron declaraciones, pues abandonaron El Salvador inmediatamente después de que firmaron el documento y de que Funes clausuró la reunión, por compromisos en sus países.

El canciller de Nicaragua, Samuel Santos, y los embajadores de Belice y Panamá en San Salvador, Celie Paz y Enrique Bermúdez Martinelli, también asistieron a la cumbre, convocada por Funes en su condición de presidente protémpore del Sistema de la Integración Centroamericana (SICA).

Funes dijo en rueda de prensa que aún no se ha definido el monto de la ayuda que se pedirá en el Grupo Consultivo y que ninguno de los otros presidentes expuso un cálculo de las pérdidas que sufrieron sus países, que se determinarán posteriormente.

En el caso salvadoreño las pérdidas preliminares se estiman en al menos 650 millones de dólares y "vamos a necesitar (...) más de 1.500 millones" para reconstrucción, pero estos montos no son definitivos, aclaró Funes.

El SICA, el Centro de Coordinación y Prevención de los Desastres Naturales en América Central y la Comisión Centroamericana de Ambiente y Desarrollo prepararán el conjunto de proyectos que se presentará al Grupo Consultivo.

La declaración agregó que otro acuerdo fue "presentar conjuntamente y en forma inmediata" dos propuestas de resolución a las Naciones Unidas, una "sobre la asistencia humanitaria para el socorro de la emergencia" y la otra "para la rehabilitación y reconstrucción de los países afectados" por el temporal lluvioso.

La ONU hará mañana en San Salvador una petición de ayuda de unos 15,7 millones de dólares a El Salvador, el país más afectado.

Las lluvias causaron más de un centenar de muertos, miles de damnificados y graves daños materiales en toda Centroamérica.