Miles de turistas huían el miércoles de Cancún y las autoridades evacuaron a cientos de residentes en áreas bajas a medida que el huracán Rina se acercaba a la costa mexicana del Caribe.

Funcionarios mexicanos de protección civil evacuaron a unas 2.300 personas en Holbox, una isla frente a la costa donde el Caribe se encuentra con el Golfo de México, y el gobierno federal cerró los sitios arqueológicos en la costa. La NASA interrumpió una misión de laboratorio en un área submarina cerca de Key Largo, Florida, y llevó a la tripulación de regreso a tierra firme.

Largas colas serpenteaban hacia los estantes de boletos en el concurrido aeropuerto de Cancún mientras aviones de pasajeros con rumbo a Europa y Canadá esperaban bajo una lluvia intensa. Muchos viajeros dijeron que ya tenían programado partir de regreso el miércoles, pero Janet Gallo, de 41 años y residente en Nueva York, decidió acortar su visita a Playa del Carmen.

"En el hotel nos dijeron que tomarían la decisión de si evacuaban o no más tarde, pero decidimos no esperar más. Preferiría estar en casa cuando llegue la tormenta", dijo.

Los puertos estaban cerrados a la navegación para embarcaciones de recreo, de pesca y botes pequeños en el estado de Quintana Roo, donde queda Cancún, y en el vecino estado de Yucatán, mientras que la isla de Cozumel estaba cerrada para las embarcaciones más grandes, incluyendo el ferry que conecta la isla y Playa del Carmen.

Se pronostica que Rina mantendrá la categoría de huracán en su paso hacia los balnearios turísticos de Cancún, Cozumel y otros de la Riviera Maya, a donde se espera que el vórtice llegue el jueves, aunque los meteorólogos dijeron que el huracán iba a seguir debilitándose.

Los vientos máximos sostenidos de Rina cayeron a 135 kilómetros por hora (85 mph) el miércoles por la tarde, luego de haber alcanzado 175 kph (110 mph) previamente en el día. Su ojo estaba unos 225 kilómetros (140 millas) al sur de Cozumel y se desplazaba con rumbo noroeste a 9 kph (6 mph).

En Cancún, 13 vuelos ya habían sido cancelados el miércoles, dijo el comandante del aeropuerto de Cancún Cuauhtémoc Rivera.

Cientos de residentes de Punta Allen, al sur de Tulum, fueron llevados a refugios de emergencia y un grupo menor fue desalojado el martes de Banco Chinchorro, mientras los cruceros cambiaron sus rutas ante la posibilidad de tormentas y fuerte oleaje que provocará Rina.

Luh McDevitt, de 56 años, un diseñador de interiores y muebles en Cozumel, dijo que su familia estaba colocando barreras en las ventanas de la casa y asegurando los muebles.

Jorge Arturo Cruz, portavoz del departamento de educación en el estado de Quintana Roo, dijo que las escuelas fueron cerradas en las comunidades a lo largo de la costa y en Cozumel como parte de los preparativos para la tormenta.

El gobierno mexicano también anunció que planea enviar cerca de 2.400 trabajadores eléctricos, además de grúas, vehículos y generadores para reparar y mantener los servicios tan rápido como sea posible tras la tormenta.

Soldados, infantes de Marina y policías estatales llegaron el martes con vehículos a Punta Allen para evacuar a unos 275 residentes y llevarles a un albergue en una escuela. Se esperaba que un total de 500 personas fuesen llevadas allí, dijo el director de Defensa Civil de Quintana Roo, Luis Carlos Rodríguez.

El área costera alrededor de Tulum tiene abundancia de ruinas mayas y más al norte está Playa del Carmen, otro sitio popular entre los turistas extranjeros y puerto de transbordadores que comunican con la isla de Cozumel.

El director de Turismo estatal Juan Carlos González Hernández dijo que había unos 83.000 turistas en el estado.

Unos 10.000 turistas ya se habían marchado para la noche del miércoles, añadió González Hernández.

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La redactora de The Associated Press Adriana Gómez Licon en en Ciudad de México contribuyó con este informe.