El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, acude hoy a Bruselas con un documento redactado "in extremis" que incluye el compromiso de aumentar la edad de jubilación y con el que espera convencer al Consejo Europeo (CE) que le pidió más medidas para combatir el endeudamiento soberano.

La reforma de las pensiones es el único punto que se sabe que incluirá el documento, ya que así lo anunció durante su intervención anoche en un programa de televisión la ministra de Educación, Mariastella Gelmini.

El Gobierno de Berlusconi tenía 48 horas para, como le habían pedido desde Bruselas, demostrar que aplicará las medidas de ajuste y de reformas ya anunciadas y que aprobará nuevas para reducir su deuda, que ronda el 120 % del PIB, es decir, casi 1,9 billones de euros.

Tras un consejo de ministros fallido y varias reuniones, el acuerdo llegó anoche durante una cena en la casa romana del mandatario italiano y en la que sus socios de la Liga Norte accedieron, después de sus negativas, a aumentar de 65 a 67 años la edad de jubilación como medida principal para luchar contra el endeudamiento.

La Liga Norte ha rechazado siempre la hipótesis de aumentar la edad de jubilación, por lo que esta circunstancia hizo que ayer se tambalease el Gobierno.

Incluso hoy el diario de la Liga Norte, "La Padania", asegura en portada que "sobre el tema de las pensiones no se rendirán", lo que crea aún más incertidumbre sobre el contenido de la misiva y, además, sobre la supervivencia del Gobierno de Berlusconi.

Según las únicas declaraciones oficiales hasta ahora, las de la ministra Gelmini, Berlusconi consiguió convencer a sus socios de la necesidad de reformar el sistema de las pensiones y en el documento que se ha enviado a Bruselas, Italia se compromete a un gradual aumento de la edad de jubilación hasta los 67 años que comenzará en 2012 y concluirá en 2026, también para las mujeres del sector privado.

La única condición de la Liga Norte para no hacer saltar el Gobierno fue no tocar las llamadas "pensiones de antigüedad", es decir las que se consiguen después de haber cotizado 35 años independientemente de la edad que se tenga.

El resto del documento, de cerca 15 páginas, es una incógnita, aunque los medios de comunicación italianos aseguran hoy que incluirá además medidas sobre liberalizaciones y privatizaciones, así como simplificaciones burocráticas para las empresas.

Sin embargo, según los mismos medios, la carta no contiene indicaciones sobre cuando estas medidas podrán ser aprobadas, lo que podría no convencer a la Unión Europea, que indicó la necesidad de que Italia incluyese además una agenda de aplicación de las mismas.

Asimismo, aseguran los medios de comunicación, se incluirán los puntos de las anunciadas medidas para el crecimiento, que Berlusconi aseguró se presentarían a mediados de octubre, pero que nunca llegaron.

En el resto de la misiva, Berlusconi recuerda a la CE los dos planes de ajuste ya aprobados por su Ejecutivo para el periodo 2011-2014, de un valor de 145.000 millones de euros, y con el que se prevé llegar al equilibrio presupuestario.

A este respecto, la presidenta de la patronal italiana (Confindustria), Emma Marcegaglia, en declaraciones publicada hoy en el diario "Il Sole 24 ore", instó a Berlusconi a dejar de escribir cartas a la UE y "empezar a hacer lo que necesita este país".

También expreso hoy su preocupación el jefe de Estado, Giorgio Napilitano, que en un acto afirmó que el objetivo fundamental de Italia es recuperar "un crecimiento estable de la producción y del empleo", así como "el equilibrio de las cuentas y la reducción del gasto público".