Presionado fuertemente por la Unión Europea, el primer ministro italiano Silvio Berlusconi evitó un colapso del gobierno y llegó el miércoles a un acuerdo con sus aliados del Parlamento sobre medidas de emergencia para fomentar el crecimiento económico, a tiempo para una cumbre de la UE que busca salvar el euro.

Berlusconi y el líder de la Liga del Norte, Umberto Bossi, llegaron a un compromiso para elevar la edad de jubilación de los italianos: una acrimoniosa desavenencia que había puesto en peligro el liderazgo del primer ministro y la sobrevivencia de su gobierno. Su mayoría parlamentaria necesita el apoyo de la Liga del Norte.

Berlusconi entregaría el miércoles por la tarde una carta explicando las medidas de emergencia adoptadas en Italia cuando se presente en la cumbre europea.

Un vocero dijo que el contenido de la misiva es reservado, pero los medios noticiosos italianos dijeron que entre las medidas figuran nuevos gastos en obras públicas, más inversiones privadas en proyectos estratégicos, privatización de entes y propiedades públicas y eliminación de las normas burocráticas que ahogan a las empresas.

Los cambio en la ley italiana de jubilaciones fue un gran escollo para el acuerdo, ya que el partido de Bossi cuenta con una gran proporción de votantes fabriles en el norte industrializado.

Según el acuerdo, Italia elevará gradualmente la ley de jubilación a los 67 años para 2025, al igual que otros países europeos. Los italianos pueden jubilarse ahora a los 65 años junto con las mujeres en el sector público, aunque algunas mujeres en el sector privado se jubilan antes.

La carta de 15 páginas al parecer contiene además detalles de los 54.000 millones de euros (75.000 millones de dólares) en medidas de austeridad aprobadas el mes pasado por el Parlamento para equilibrar el presupuesto italiano en 2013.

El presidente saliente del Banco de Italia, Mario Draghi, consideró la carta "un paso importante ... pero ha llegado el momento de adoptar medidas de forma rápida y concreta".

Draghi, que el primero de noviembre se hará cargo del Banco Central Europeo, pidió además al gobierno de Berlusconi poner en vigencia con premura las reducciones de gastos presupuestarios y las nuevas cargas fiscales aprobadas el mes pasado.

En Bruselas, un vocero de la comisión de la Unión Europea, Olivier Bailly, dijo que el bloque "está seguro" que recibirá la carta antes de que finalice el día.