Venezuela defendió hoy su situación actual en materia de derechos humanos en una audiencia ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), a la que acusó de cometer "irregularidades" y "manipular" sus consideraciones sobre el país.

El representante venezolano ante la CIDH, Germán Saltrón, aseguró que "en Venezuela las actuaciones de los poderes públicos se constituyen por la independencia y la autonomía, y que la CIDH no muestra pruebas fehacientes que sustenten sus acusaciones", en una audiencia correspondiente al periodo de sesiones número 143 de la Comisión.

Esas acusaciones "están sustentadas en suposiciones, presunciones, hechos hipotéticos e inciertos que intentan suplantar a las autoridades venezolanas", dijo.

Saltrón insistió en que "a pesar de las denuncias manipuladas contra Venezuela por esta Comisión" no está "entre los primeros países que mas denuncias reciben por el quebrantamiento de los derechos humanos".

"Venezuela está trabajando por acabar con la pobreza, porque el terrorismo no es la principal amenaza contra la humanidad, lo es el hambre", afirmó Saltrón, quien explicó que los países occidentales no están cumpliendo los Objetivos del Milenio con los que se comprometieron en el 2000.

El representante venezolano se refirió a estadísticas de Naciones Unidas que prevén que sólo 48 de los 192 países que la conforman puedan cumplir con la contribución del 0,7 % del Producto Interno Bruto para los países pobres, y advirtió de que esto supone una reducción de unos 180.000 millones de dólares de aportación.

Además, Saltrón aseguró que Venezuela no está entre los Estados cuyos gobiernos no han llegado al poder mediante elecciones libres, e insistió en que la Constitución Bolivariana de su país es un "ejemplo de democracia".

"A partir de 1998 Venezuela no ha vivido ni un solo minuto en estado de sitio o estado de excepción, ni suspensión de garantías. Las situaciones de emergencia a las que hemos asistido se han debido a calamidades públicas", subrayó.

Sin embargo, el comisionado Paulo Sergio Pinheiro, relator para Venezuela, acusó a ese país de interferir en el trabajo de las organizaciones internacionales pro derechos humanos que trabajan en su territorio y expresó su especial preocupación sobre el asunto.

"Lo que más me preocupa es la actitud que tiene el Gobierno contra las organizaciones de desarrollo, financiadas por países extranjeros. Me preocupa. Esperaría que un diálogo menos conspiratorio con la Comisión pudiera ayudarnos con ese asunto", dijo Pinheiro.

El comisionado hizo una apelación "amistosa" a que Venezuela "reconsidere el trato que confiere a las ONGs, que en ocasiones llegan a sufrir casi amenazas".

Aludió también a la reticencia del Gobierno venezolano a permitir su entrada al país en calidad de relator de la CIDH.

Saltrón respondió al comisionado y alegó que la democracia venezolana es una democracia participativa que permite a todos los ciudadanos defender libremente los derechos sin necesidad de crear una ONG.

"Tenemos una Constitución que va más allá de la democracia representativa, es participativa y protagónica. En Venezuela todos los ciudadanos pueden defender todos los derechos humanos, no tienen que fundar una ONG. Pero queremos que las organizaciones de derechos humanos sean objetivas e imparciales", concluyó Saltrón.

Los últimos roces de Venezuela con la Organización de Estados Americanos (OEA), de la que depende la CIDH, han estado motivados por el caso del líder político opositor Leopoldo López, que sigue inhabilitado después de que el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) considerara no ejecutable una sentencia de la CorteIDH.

La fiscal general de Venezuela, Luisa Ortega, llamó en septiembre a las instituciones venezolanas, especialmente a la Cancillería, a evaluar si la CorteIDH y la CIDH cumplen con las tareas para las que fueron creadas.