En medio de una huelga de los trabajadores del transporte público, el primer ministro griego pidió el martes la unidad del espectro político nacional mientras los ministros de Hacienda de la Unión Europea y sus políticos intentan encontrar una solución a la crisis de la deuda soberana de Grecia para que no arrastre a otras naciones de bloque.

Los encuentros cimeros de la UE culminarán el miércoles con una reunión en la que los líderes del bloque reforzarán el fondo de rescate de la eurozona y evitar la quiebra del país heleno.

Los gobernantes de la eurozona esperan reforzar con medidas y dinero el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera, a fin de que pueda proteger economías de mayor peso como Italia y España, a punto de ser arrastradas por la crisis.

"Este es un momento crítico y espero que mañana podamos llegar a decisiones, como es la voluntad de nuestros socios y es nuestra voluntad", dijo el primer ministro, George Papandreou, al reunirse con el presidente de Grecia, Karolos Papoulias, sobre los últimos acontecimientos.

"Debemos mantener la cabeza despejada y tranquila con un sentido de unidad en todos lados y todos los partidos políticos", agregó.

Entretanto, los trabajadores del transporte público se declararon en huelga de 24 horas el martes, provocando la paralización de trenes subterráneos, tranvías y autobuses y la gente volvió a tener dificultades para movilizarse ante las protestas de los sindicatos por las nuevas drásticas medidas de austeridad adoptadas por el gobierno.

La huelga del martes fue la última de una serie de medidas de fuerza convocadas en protesta por los recortes del gobierno, que incluyen reducciones de salarios y de pensiones, además de aumentos tributarios.

El gobierno insiste que necesita las medidas para seguir recibiendo dinero de las organizaciones financieras internacionales y evitar la bancarrota.