Una docena de trabajadores penitenciarios que estuvieron 11 días secuestrados por reos en la cárcel de Tocuyito, fueron dejados en libertad el martes, informó la ministra de Servicio Penitenciario, Iris Varela.

"Se logró la liberación paulatinamente y el día de hoy hace unos minutos... ya no queda ni una sola persona en situación de rehén", dijo Varela a la televisora estatal.

La ministra indicó que el secuestro en la cárcel de mínima seguridad de Tocuyito, donde hay unos 108 reclusos, se solucionó "sin ningún tipo de costos para las personas involucradas".

Agregó que las autoridades investigarán cómo los presos tuvieron acceso a armamentos que fueron incautadas en la toma del penal. "Vamos a ser contundentes y ya hay un procedimiento adelantado en ese sentido", afirmó.

Varela informó en los próximos días se iniciará el traslado de unos 400 reclusos que fueron sacados de la cárcel central de El Rodeo a mediados de año tras una crisis que se presentó en el penal luego de un motín que se extendió por casi un mes.

"Estos trasladados los estamos realizando para que los detenidos estén cerca de los tribunales donde se llevan a cabo sus procesos", precisó.

Los internos liberaron en la víspera otros 15 trabajadores, de los cuales 11 eran mujeres y 4 hombres. La liberación de los rehenes se dio a la par del traslado de 30 presos de la cárcel de mínima seguridad de Tocuyito, ubicada en el estado costero de Carabobo, a dos penales de los estados Aragua y Guárico.

Entre los quince trabajadores que fueron liberados la noche del lunes está una técnico superior de análisis de sistemas, Desiré Quintero, de 21 años, quien debió ser ingresada a una clínica debido a problemas de deshidratación, indicó Milena Mendoza, madre de la joven.

Aun emocionada por la liberación de su hija Mendoza dijo el martes a la AP que Quintero se encuentra muy debilitada por el largo tiempo que pasó sin ingerir agua pero que esperaba salir en las próximas horas de la clínica donde fue hospitalizada.

Agregó que los rehenes "nunca recibieron maltrato físico o verbal" de los internos que se encontraban en precarias condiciones debido a que las autoridades "les cortaron el agua, les cortaron la luz" como medida de presión.

El 14 de octubre los reclusos de la cárcel de Tocuyito, que está a unos 300 kilómetros al oeste de Caracas, secuestraron a más de 50 trabajadores del penal para presionar el traslado de un grupo de presos que exigía el envío a penales cercanas a las localidades donde viven sus familiares y donde están los tribunales que llevan sus casos.

Tras un proceso de negociaciones los presos liberaron entre el 16 y el 23 de octubre a unos 33 empleados.

En Venezuela existen 34 penales que tienen unos 47.000 reclusos, de acuerdo a registros oficiales.

Los centros carcelarios fueron diseñados para albergar a cerca de 12.000 personas, pero la población penal supera casi cuatro veces la capacidad de las instalaciones, lo que ha generado graves problemas de hacinamiento y violencia.

El presidente Hugo Chávez creó en julio el Ministerio de Servicio Penitenciario.

Durante el primer trimestre de 2011 se reportaron 124 muertes en los penales, lo que representó un aumento de 22% respecto al mismo período anterior, de acuerdo a cifras del Observatorio Venezolano de Prisiones.

Para el 2010 se alcanzó una cifra de 476 muertos y 967 heridos en las cárceles venezolanas, según reportó la CIDH. Entre 1999 y 2010 habría muerto un total de 4.506 reclusos y el número de heridos habría ascendido a 12.518.