El presidente Evo Morales superó un duro conflicto con indígenas del oriente por un proyecto vial en la selva amazónica, pero ya tiene otro al frente con un corte de rutas que mantiene aisladas a las principales regiones del país.

Miles de mineros independientes mantenían el martes una huelga y las rutas cortadas en el departamento de Potosí aislando por segundo día a cuatro regiones del sur en rechazo a un proyecto tributario que tramita el Senado, de mayoría oficialista.

La viceministra de Política Tributaria, Susana Ríos, explicó que los mineros independientes que trabajan asociados en cooperativas que ellos mismos administran están eximidos del impuesto al valor agregado (IVA) y atribuyó la protesta a divergencias internas debido a la "cadena de intermediarios" en la comercialización de minerales.

Pero los mineros en protesta exigen anular la ley que obliga al sector a pagar el IVA.

Por su parte, la vecina provincia de Oruro inició en la víspera una huelga de dos días con corte de rutas por una disputa de límites con su vecina Potosí. La Paz estaba aislada con el oriente y el sur por la paralización forzada del transporte intrarregional.

La protesta de Oruro finalizará el martes en la tarde pero la de mineros podría continuar si no hay solución a su reclamo.

Morales promulgó en la medianoche del lunes una ley que canceló la construcción de un tramo de la carretera cuyo trazo atravesaba un territorio indígena y parque nacional en el centro del país, principal demanda de un millar de indígenas que marcharon desde sus comunidades en la selva hasta La Paz durante 65 días.

Los nativos desalojaron el martes una plaza frente al palacio presidencial en esta capital donde acampaban desde la semana pasada a la espera de resultados en las negociaciones con el gobierno.

La constructora brasileña OAS, encargada de abrir la ruta por medio de la rica reserva, dijo el martes que respetará la decisión del gobierno.

"La Constructora OAS acepta y acata toda la normativa nacional", señaló el portavoz de la compañía Pablo Siles a la emisora Fides. Brasil había aprobado un crédito por 332 millones de dólares para financiar la ruta.

El embajador de Brasil en Bolivia, Marcel Biato, declaró que está acompañando el tema y esperan la decisión del legislativo.

"Estamos acompañando, estamos listos y en condiciones de sentarnos a discutir con las autoridades bolivianas lo que sea la decisión, entonces el tema lo vemos con mucha tranquilidad", agregó.

El viceministro de Coordinación con Movimientos Sociales, Cesar Navarro, sostuvo que el conflicto con los nativos ha sido promovido por la oposición y sectores interesados en desgastar al mandatario para fortalecer su posición política.