El partido islamita moderado que al parecer ganó las históricas elecciones de Túnez estaba el martes en pláticas con adversarios políticos sobre la formación de un gobierno interino de coalición para llevar a la cuna de la Revolución Arabe hacia la democracia.

Los resultados parciales publicados apoyan la aseveración del partido Ennahda (Renacimiento, en árabe) de que ganó al menos 40% de los 217 escaños de la Asamblea que tiene la tarea de manejar el país y redactar su nueva Constitución. Pero los resultados conocidos hasta ahora indican que los islamitas no obtuvieron la mayoría absoluta, lo que significa que deben formar una coalición.

La capacidad de Ennahda para ganar una elección, así como para colaborar con otros grupos, será observada de cerca en el mundo árabe, donde otros partidos islamitas competirán pronto en elecciones. Observadores independientes también han elogiado a Túnez por tener éxito en la realización de la que calificaron como una elección libre y justa con pocas controversias a pesar de meses de incertidumbre e inestabilidad.

Túnez tiene una fuerte tradición secular, y dirigentes de Ennahda prometieron una coalición de base amplia.

"No excluiremos a ningún partido, personalidad independiente o movimiento social", dijo Abdel Hamid Yelasi, director de campaña de Ennahda. "Fuimos alguna vez las víctimas de una política de exclusión, y nuestro objetivo es crear un gobierno de unidad nacional", señaló.

Yelasi agregó que el partido ya tenía establecida una plataforma de medidas a ser implementadas el próximo mes para "atender las necesidades urgentes del pueblo tunecino". Aproximadamente 18% de los tunecinos están desempleados, en especial los jóvenes, y la economía ha sido duramente golpeada por una disminución del turismo y la guerra civil en la vecina Libia.

Se espera que la Asamblea recién elegida designe al gobierno interino y dedique un año a redactar una Constitución antes de que se realicen elecciones para un Parlamento y un gobierno permanente.

La comisión electoral tunecina dijo que el partido Ennahda ha ganado 28 de 64 escaños nacionales hasta ahora. Junto con los resultados anunciados el lunes de los votos de los tunecinos expatriados, Ennahda tiene ahora 37 de 82 escaños en total, o poco más de 45%, con una tercera parte de los sufragios contabilizados.

Los tunecinos derrocaron en enero a su añejo dictador, movimiento que detonó insurrecciones similares en otras naciones árabes, incluidas revoluciones exitosas en Egipto y Libia. Ennahda, que durante mucho tiempo estuvo reprimido por el dictador depuesto, emergió como el partido mejor organizado en la elección tunecina.

Ennahda dice que quiere que la sharia, o ley islámica, sea la fuente de la legislación de Túnez, pero también insiste que el código de estatus personal progresivo del país es compatible con sus ideales y que respeta todas las religiones y credos. También prometió salvaguardar los derechos de las mujeres.