La gubernamental Unión Socialcristiana de Baviera (CSU) advirtió hoy de que en la cumbre de mañana de la Unión Europea (UE) en Bruselas no se decidirán aún las líneas definitivas y maestras del Fondo Europeo para la Estabilización Financiera (FEEF).

Los países de la UE y la Eurozona solo decidirán sobre las bases para un incremento de la eficiencia del FEEF, afirmó en Berlín la líder parlamentaria de la CSU, Gerda Hasselfeldt, cuyo partido es hermano de la Unión Cristianodemócrata (CDU) de la canciller, Angela Merkel.

Añadió que posteriormente se desarrollarán negociaciones con otros países y posibles inversores antes de fijar definitivamente las líneas maestras del FEEF, aunque no quiso hablar de plazos para esta operación.

Hasselfeldt comentó que ese proceso "no durará unos pocos días, sino que se necesitará más tiempo" y dijo que no será necesaria su aprobación por el pleno del Bundestag, el parlamento germano, sino que bastará con el visto bueno de su Comisión Presupuestaria.

Asimismo defendió la votación que celebrará mañana el pleno del Bundestag, pocas horas antes de la cumbre de Bruselas, pese a que la legislación no exige ese procedimiento y bastaría con la aprobación por parte de la Comisión Presupuestaria.

En ese sentido señaló que ha habido consenso entre los partidos de la Unión de ceder a las exigencias de la oposición socialdemócrata (SPD) y de Los Verdes de celebrar esa votación.

En cuanto a la posibilidad de que los partidos de la coalición -Unión (CDU/CSU) y liberales (FDP)- no aporten una mayoría propia en la cámara baja, Hasselfeldt comentó que esa posibilidad carece de importancia.

"No se trata de votar a la canciller, solo necesitamos una mayoría en el Bundestag. La canciller necesita el respaldo del parlamento. Y con seguridad lo va a tener", comenta la líder parlamentaria de la CSU, quien cuenta con el apoyo al FEEF en la cámara baja de la oposición socialdemócrata y verde.

Finalmente señaló que en las filas de los diputados de la coalición se espera que el número de disidentes sea similar al que se produjo durante la primera votación del FEEF a finales de setiembre, cuando Merkel logró un apoyo mayoritario de los partidos de la alianza gubernamental que dirige.