BRASILIA — Un alto tribunal brasileño reconoció el martes el derecho de una pareja de mujeres de celebrar un matrimonio civil, en una decisión que abre las puertas para legalizar el casamiento entre homosexuales.

El Tribunal Superior de Justicia (STJ), principal corte de apelaciones, decidió por cuatro votos a uno que dos mujeres del estado austral de Rio Grande do Sul podían casarse por lo civil.

El único voto disidente fue del magistrado Raul Araujo, quien consideró que el tema debía ser de competencia del Supremo Tribunal Federal (STF, corte suprema) debido a que implica una interpretación de la Constitución.

El caso abordó la demanda de una pareja de mujeres con varios años de convivencia, que vieron rechazados sus intentos de casarse en dos tribunales locales de Rio Grande do Sul.

Con el fallo, el STJ dio un paso al frente de la decisión adoptada en mayo por el STF, que reconoció la unión estable entre personas del mismo sexo, equiparando sus derechos a los de parejas heterosexuales, aunque sin llegar a legalizar el casamiento.

El matrimonio ampliaría los derechos de la pareja en comparación con la unión estable, porque permite el reconocimiento inmediato de la relación sin tener que esperar el período de convivencia pública que se exige en caso de unión civil, admite el intercambio de apellidos y establece el derecho automático de herencia de bienes.

La decisión del STF permite que Brasil equipare su normativa a la de países como Argentina, Bélgica y España, así como la capital mexicana y el estado norteamericano de Massachussetts, que ya reconocen el matrimonio homosexual.