La reina Isabel II de Inglaterra rindió hoy tributo a los militares australianos muertos en combate con la colocación de una corona de flores en la Tumba del Soldado Desconocido, en Camberra.

A pesar de la lluvia, cientos de australianos se congregaron para ver a Isabel II y a su esposo, el príncipe Felipe, en los alrededores del Monumento de Guerra, donde varios niños le entregaron ramos de flores en su trayecto hacia la Sala de la Memoria.

La reina y su marido también inspeccionaron la Lista de Honor, que incluye los nombres de todos los australianos que murieron sirviendo en diversos conflictos.

La reina de Inglaterra también leyó la placa con los nombres de los 29 soldados australianos que han muerto en Afganistán antes de asistir a una recepción militar.

Este fue el último acto público en Camberra de Isabel II, que mañana se desplaza a Melbourne antes de culminar su gira de diez días en Perth, donde el viernes inaugurará la Cumbre de jefes de gobierno de la Mancomunidad de Naciones (Commonwealth).