El secretario general iberoamericano, el uruguayo Enrique Iglesias, afirmó el martes que sólo con una mejor educación se podrá luchar contra la pobreza en Latinoamérica.

"Unas cincuenta millones de personas han salido de la pobreza extrema en los últimos años en el continente, pero la superación de la pobreza es un desafío para Latinoamérica y la buena educación es el arma principal", afirmó tras un encuentro con parlamentarios de la región como actividad previa a la XXI Cumbre Iberoamericana de mandatarios que se realizará en Asunción el viernes y sábado.

Iglesias afirmó que "debe haber una calidad de gastos en todos los sectores, principalmente educación, salud y sociedad, para que exista una equidad entre todos".

La oficina coordinadora de la cumbre, dependiente de la cancillería, difundió un informe señalando que en los últimos diez años el organismo iberoamericano destinó 208 millones de dólares para programas sociales en diferentes países.

"Se logró la reducción del 13% de analfabetismo en la región, pasando de 34 millones a 29 millones de analfabetos actualmente, mediante el impulso del Plan Iberoamericano de Alfabetización (PIA), que contribuyó además a que la tasa de acceso a la educación básica supere el 90% en la mayor parte de los países miembros", especificó.

Con relación al mejoramiento de la educación, el documento indicó que "el Espacio Iberoamericano del Conocimiento con 9.000 investigadores trabajando en más de 1.300 grupos y 60 redes apoyados por el programa Ciencia y Tecnología para el Desarrollo (CYTED) han producido 46 patentes y 3.828 artículos científicos".

Iglesias aseguró que los Estados "tienen grandes instrumentos para promocionar políticas económicas y contribuir a un mejoramiento de las condiciones de vida de la población".

Aunque el tema central de la cumbre será Transformación del Estado y Desarrollo, para enfrentar las crisis financieras internacionales, la comitiva de cada país comunicó los puntos a ser abordados cuando cada uno de sus representantes haga uso de la palabra. Paraguay insistirá en la necesidad del libre tránsito de personas y mercaderías, Bolivia reivindicará a la hoja de coca como patrimonio natural y España propiciará la abolición de la pena de muerte, entre otros.

Brasil informó que estará representando por el canciller Antonio Patriota ante la inasistencia de la presidenta Dilma Rousseff. Otros mandatarios ausentes serán Hugo Chávez de Venezuela, Laura Chinchilla de Costa Rica, Raúl Castro de Cuba y Mauricio Funes de El Salvador; en tanto, sí lo hará Michel Martelly de Haití pese que no es miembro de la Comunidad Iberoamericana de Naciones.