Estados Unidos exigió al Consejo Nacional de Transición libio (CNT) que investigue las presuntas ejecuciones de partidarios del fallecido líder Muamar el Gadafi, informó hoy la portavoz del Departamento de Estado, Victoria Nuland.

El embajador de EE.UU. en Libia, Gene Cretz, transmitió hoy a los responsables del CNT su "preocupación" por un informe publicado el domingo por la organización Human Rights Watch (HRW), que aseguró haber hallado en un hotel de la localidad de Sirte, el último bastión de las fuerzas leales a Gadafi, los cuerpos de 53 personas.

Algunos de los hombres tenían las manos enlazadas detrás de la espalda cuando fueron disparados, lo que, según la organización, apunta a una posible ejecución en masa.

"Éste es un informe extremadamente perturbador, y el embajador Cretz pidió hoy al CNT que lleve a cabo una investigación completa al respecto", dijo Nuland en su conferencia de prensa diaria.

Un día después de que el CNT anunciara la "liberación" que pone fin a ocho meses de conflicto armado y da comienzo a veinte de transición, Washington solicitó además que ese proceso se lleve a cabo "sin represalias".

"Ahora es tiempo de unidad, y todos aquellos libios que no tengan sangre en sus manos merecen la oportunidad de un futuro más seguro e inclusivo; mientras que aquellos a los que deba aplicarse la ley deben estar sujetos a un proceso acorde con los estándares internacionales de justicia y transparencia", indicó Nuland.

El presidente del CNT, Mustafa Abdulyalil, afirmó hoy que el nuevo Gobierno se formará en dos semanas, y aseguró que la naciente Libia será un "Estado islámico", con la 'sharía' (ley islámica) como principal fuente de legislación.

A este respecto, Nuland apuntó únicamente que Estados Unidos espera que se respeten "por completo los derechos humanos universales, los derechos de las mujeres y de las minorías, el derecho al debido proceso y a la transparencia".

La portavoz valoró además el llamamiento que Abdulyalil hizo hoy "a la moderación y la inclusión" en el camino a la democracia.

La investigación de las presuntas ejecuciones se suma a la que Washington ya pidió a Trípoli para que se esclarezcan las circunstancias de la muerte de Gadafi.

El fin de la misión de la OTAN el próximo 31 de octubre dará paso a una etapa de transición a la que Washington dedicará considerables recursos, con el fin de garantizar que el CNT controla a las milicias y que localiza, antes que cualquier grupo terrorista, los cerca de 20.000 misiles perdidos de la época de Gadafi.