El desastre que las recientes lluvias causaron en El Salvador estancará el turismo y reducirá la cosecha de granos básicos, entre otras consecuencias, en la economía del país, informaron hoy fuentes oficiales.

El ministro salvadoreño de Turismo, José Napoleón Duarte, dijo que no se cumplirá la meta de crecimiento del turismo este año y su homólogo de Agricultura y Ganadería, Guillermo López, señaló que ya se perdieron al menos 1,34 millones de sacos de maíz y fríjol.

Duarte declaró a periodistas que el desastre, "desde el punto de vista turístico (...), ha afectado, indudablemente; la gente no va a salir a hacer turismo".

Las lluvias, apuntó, provocaron "problemas de infraestructura" que requerirán "de inversiones que se van a tener que hacer y que estaban programadas para otras cosas".

"Teníamos programado un crecimiento", pero "probablemente ese crecimiento no lo vamos a tener desde la perspectiva que nosotros pensábamos", subrayó Duarte.

"Vamos, probablemente a terminar igual que el año pasado en las estadísticas" del turismo, agregó, sin dar cifras.

El Salvador obtuvo 518 millones de dólares en ingresos por turismo en 2010, con una meta de crecimiento de entre cuatro y cinco por ciento en 2011, según un informe de la Secretaría de Integración Turística Centroamericana (Sitca) del Consejo Centroamericano de Turismo (CCT), divulgado en septiembre pasado en San Salvador.

Duarte añadió que al impacto de las lluvias se suma la influencia de la crisis económica que atraviesan Estados Unidos y varios países de la Unión Europea, que son importantes emisores de turistas hacia El Salvador.

Todo esto "nos da un balance en reserva, cauteloso, de cuántos turistas vamos finalmente a recibir", puntualizó.

En otras declaraciones, el ministro de Agricultura y Ganadería informó que, según reportes preliminares, se perdió un millón de quintales (sacos de 46 kilos) de maíz, de una cosecha prevista de 20 millones de quintales.

También se perdieron unos 340.000 quintales de fríjol, de 2,2 millones esperados en este ciclo, añadió.

López advirtió que pueden perderse otros 3,9 millones quintales de maíz y unos 350.000 de fríjol que tienen altos grados de humedad por las lluvias y es necesario secar.

El funcionario aclaró que se trata de informes preliminares sobre las pérdidas que las inundaciones y deslaves causaron en la producción agrícola durante el temporal.

El Gobierno salvadoreño no ha brindado una evaluación global del monto de los daños materiales ocasionados por las lluvias, que causaron al menos 34 muertos.