Los presidentes de Centroamérica acordaron el martes pedir apoyo internacional, incluyendo a los organismos financieros, para reconstruir los países afectados por las recientes lluvias.

Reunidos en un salón del aeropuerto internacional, a 34 kilómetros de la capital salvadoreña, los mandatarios pidieron crear un grupo consultivo para la reconstrucción de los países afectados por la depresión tropical 12-E y otros desastres naturales, que deberá de reunirse el 16 de diciembre de 2011, en El Salvador.

Este grupo consultivo presentaría iniciativas concretas nacionales y regionales de rehabilitación y reconstrucción que puedan ser sometidos a consideración de la comunidad internacional para su financiamiento, según la declaración suscrita por los participantes.

Los mandatarios de Costa Rica, Laura Chinchilla; de Guatemala, Alvaro Colom; de Honduras, Porfirio Lobo; y del El Salvador, Mauricio Funes, así como los representantes de los gobiernos de Nicaragua y Panamá, instaron a los estados industrializados a que hagan reducciones significativas de gases de afecto invernadero.

En el documento resultante del encuentro pidieron que haya un segundo período efectivo de reducción de estos gases, así como que se reconozca a la región como una zona vulnerable a causas de los efectos climáticos que tienen estas emisiones y que se traduzca en financiamiento adicional para desarrollar capacidades y permitir la transferencia de tecnologías para mitigación y adaptación al cambio climático.

Además, acordaron presentar a la Asamblea General de Naciones Unidas, un proyecto de resolución sobre la Asistencia Humanitaria para el Socorro de la Emergencia, así como un proyecto de resolución para la Rehabilitación y Reconstrucción de los países afectados por la citada depresión tropical.

En la declaración convinieron en instruir a sus gobernadores ante el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) "apoyar financieramente los proyectos de rehabilitación y reconstrucción de la región", así como la realización del grupo consultivo y que propicien la puesta en marcha del Fondo Centroamericano de Fomento de la Gestión Integral de Riesgo de Desastres con el acompañamiento del Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo.

Los mandatarios de la región no dieron cifras de los daños en cada uno de sus países, solo Funes dijo en su discurso de apertura de la reunión que en El Salvador "estimamos en 650 millones de dólares, aproximadamente, el monto global provisorio de los daños directos sufridos. Esto corresponde, más o menos, a unos tres puntos del Producto Interno Bruto de El Salvador".

Pero señaló que "la reconstrucción de todo ello llegará, según estimaciones provisorias, un monto tres veces superior al de los daños. Es decir, estamos hablando de una suma superior a los 1.500 millones de dólares.

La Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de Naciones Unidas (OCHA, por sus siglas en inglés) hizo el martes un llamado a la comunidad internacional para recaudar 15,7 millones de dólares en ayuda a El Salvador tras las devastadoras inundaciones que ha sufrido el país.

Amanda Pitt, portavoz de OCHA, dijo que el dinero servirá para ayudar a unas 300.000 personas afectadas el desastre durante los próximos seis meses.

La ayuda solicitada por la ONU será destinada a refugios de emergencia, limpieza de agua potable e higiene, acceso a cuidado médico, prevención de epidemias y abastecimiento de alimentos, describió.

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La corresponsal de The Associated Press Claudia Torrens contribuyó desde Nueva York con este despacho.