La primera ministra australiana, Julia Gillard, dijo hoy que la crisis de deuda europea supone una amenaza para los países de la Mancomunidad Británica (Commonwealth) y pidió acciones globales e inmediatas para la recuperación del crecimiento económico.

Durante la inauguración del foro empresarial de la mancomunidad en Perth, Gillard señaló los esfuerzos de Estados Unidos para crear empleo y los de China para equilibrar su balanza comercial, pero advirtió de que la mayor incertidumbre procede de Europa.

"Todos nosotros, miembros de la Commonwealth, sufriremos si no se toman las respuestas correctas. Ha llegado el momento de que Europa responda", dijo Gillard, según una copia avanzada de su discurso.

La primera ministra australiana instó a los líderes europeos a aprobar un "plan convincente" en la cumbre que celebrarán mañana que sirva para resolver sus problemas de deuda, evitar el contagio y asegurar una capitalización adecuada de los bancos.

A pesar de reconocer los esfuerzos hechos hasta ahora por los europeos, Gillard dijo que "hay que hacer mucho más y hay que hacerlo rápido".

También señaló que ese será el mensaje que trasladará a la próxima cumbre del G20 en Cannes (Francia) a principios de noviembre.

"El plan de acción del G20 deberá indicar los compromisos y las medidas requeridas para conseguir un crecimiento económico más sólido", agregó.

"El camino hacia la recuperación no será fácil, pero sigo siendo optimista", señaló Gillard, que propuso que la próxima fase de crecimiento económico se base en menos deuda, un comercio más libre y con menos barreras, y una mayor inversión en capitales humanos.

La Mancomunidad prevé que el flujo de inversión de sus países alcance los 220.000 millones de dólares en 2015, el doble que en 1997.

La cumbre de la asociación, que agrupa 54 países con vínculos con el Reino Unido, empezará el viernes.