Las autoridades turcas informaron hoy de que el número de víctimas mortales del terremoto que se registró el domingo en el este de Turquía se mantiene por ahora en 279, mientras que el de heridos asciende a 1.301, aunque continua cierto ambiente de confusión en cuanto a las cifras.

Sin embargo, el diario "Milliyet" citaba hoy fuentes provinciales de la policía de Van, cuyos cálculos llegaban a los 324 muertos, pero ningún otro medio ha confirmado esta cifra.

"Cada ministerio, cada organización da sus propias cifras. Aún no hay una cifra de muertos y el número sigue aumentando", explicó el alcalde de Van, Bekir Kaya.

"La gente continúa presa del pánico, en muchos casos han tenido que sacar a la gente de debajo de los escombros con sus propias manos", aseguró el edil en declaraciones telefónicas a Efe.

El número de edificios destruidos por el terremoto fue de 2.262, mucho mayor que las primeras cifras oficiales ofrecidas.

Según la Administración de Desastres y Situaciones de Emergencia (AFAD), se han enviado tres millones de liras (unos 1,2 millones de euros) a la delegación del Gobierno de Van para satisfacer las necesidades más básicas de los afectados.

Por el momento, trabajan en la zona 87 equipos de rescate y de primeros auxilios (más de 4.000 personas), enviados por los gobiernos provinciales de Turquía y por diversas organizaciones.

En total, se han enviado más de 10.000 tiendas de campaña, 25.000 mantas y varias miles de toneladas de comida.

Sin embargo, algunas ONG presentes en la zona informaron a Efe de que ese material no es suficiente ya que las condiciones meteorológicas en la zona son malas y "hace mucho frío", dijo una representante de la organización islámica IHH.