El Tribunal Contencioso Administrativo de Costa Rica despejó hoy el camino para que la firma holandesa APM Terminals pueda construir un nuevo puerto en el Caribe al rechazar las medidas cautelares solicitadas por el sindicato del actual puerto estatal en esa zona.

El sindicato de la Junta de Administración Portuaria y de Desarrollo de la Vertiente del Atlántico (Sintrajap) había pedido que se suspendiera la firma del contrato con APM Terminals para edificar una terminal de contenedores con un costo de 992 millones de dólares.

No obstante, los jueces anunciaron hoy que no encontraron vicios en el proceso de concesión, como argumentaba el sindicato, por lo cual la empresa solo necesita el visto bueno de la Contraloría General (CGR) para poder seguir adelante con el proyecto.

La CGR tiene plazo hasta el 31 de octubre para resolver si refrenda o no el contrato, que tiene una duración de 30 años.

A partir de ese momento la empresa tendrá un plazo de 18 meses para presentar los estudios de impacto ambiental y uso de suelos que se requieren para el inicio de la construcción del puerto.

Este proyecto ha sido impulsado desde el Gobierno de Óscar Arias (2006-2010) y es apoyado por la actual administración, que lo considera clave para aumentar la competitividad del país.

Al conocerse el fallo del tribunal, la presidenta Laura Chinchilla manifestó a través de su cuenta en Twitter que era una buena noticia, pues "seguimos adelante para que Costa Rica sea primero y no último en puertos".

A la construcción de la terminal se oponen los trabajadores del puerto estatal que pretendían que el Gobierno modernizada las instalaciones actuales en lugar de dar en concesión una nueva terminal, y empresarios del sector bananero, quienes aseguran que sus costos de operación se incrementarán.

APM ha indicado que espera comenzar la construcción del puerto a finales de 2012.

La primera fase de la obra estará concluida y lista para atender en 2016 a barcos Post-Panamax, los de mayor capacidad que a partir de 2014 podrán transitar por el Canal de Panamá.

El puerto, concluido en su totalidad, contará con 1.500 metros de muelle, cinco puestos de atraque, 2,2 kilómetros de rompeolas y un canal de acceso de 18 metros de profundidad.

Por los actuales puertos estatales de Moín y Limón se mueve cerca del 80 % del comercio internacional de Costa Rica, pero han sido duramente criticados debido a la mala calidad del servicio, especialmente los altos tiempos de espera para carga y descarga.

Costa Rica se ubica en la posición 128 entre 133 países, en el ránking de infraestructura portuaria del Foro Económico Mundial.

Según el Gobierno, con el nuevo puerto Costa Rica obtendrá el primer lugar en capacidad y calidad de servicio en puertos del Caribe y se ubicará entre los primeros 20 puertos del mundo.