El cofundador de Apple, Steve Jobs, fue un admirador del creador de Facebook, Mark Zuckerberg, por representar el espíritu emprendedor de Silicon Valley y querer construir su propia empresa sin dejarse tentar por el dinero, según su biografía autorizada que salió hoy a la venta.

En el libro "Steve Jobs", de 656 páginas, el autor Walter Isaacson ofreció una imagen más íntima del gurú tecnológico, desde su amor por su familia hasta su determinación y talento que le hizo convertirse en un referente para otros ejecutivos que le pedían consejo a pesar de su fama de rudo.

Jobs, que falleció el 5 de octubre víctima de un cáncer a los 56 años, mantenía una comunicación fluida con Zuckerberg, de 27, al que invitó a cenar a su casa en 2010 y con quien paseaba e intercambiaba mensajes.

Según narró Isaacson, Jobs le dijo en una entrevista que respetaba a Zuckerberg por negarse a vender Facebook cuando tuvo oportunidad y volcarse en hacer una empresa que domina ahora el sector de las redes sociales.

"(Todos) hablamos de redes sociales en plural pero no veo a ninguna otra más que Facebook ahí fuera. Es solo Facebook. Ellos controlan esto", comentó Jobs que valoraba el carácter de Zuckerberg.

"Solo lo conozco un poco, pero lo admiro por no vender, por querer hacer una empresa. Admiro mucho eso", explicó Jobs, cuyo aprecio era correspondido por el cofundador de Facebook.

"Steve, gracias por ser un mentor y un amigo. Gracias por mostrar que lo que construyes puede cambiar el mundo. Te echaré de menos", manifestó Zuckerberg tras conocerse la muerte del padre del iPhone.

Para Jobs, que se sentía en la obligación de dar consejos a otros emprendedores de Silicon Valley por todo lo que había logrado él allí, Zuckerberg representaba un espíritu que Microsoft y Google no "entienden".

El cofundador de Apple criticó en su biografía a Bill Gates, con quien tuvo una relación cordial durante sus años finales, por carecer de imaginación y le acusó de no haber inventado nunca nada, aunque sus palabras más duras eran hacia Google.

Jobs acusó a la empresa del buscador de Internet de copiar la tecnología del iPhone para hacer el sistema operativo Android, su principal competidor, que posteriormente Google regaló a los fabricantes de teléfonos con la idea de ser el "Windows" del sector de los dispositivos móviles.

"Nuestra demanda legal dice: 'Google, ustedes robaron descaradamente el iPhone, nos robaron de punta a punta'", declaró Jobs, según Isaacson.

El cofundador de Apple llegó a decir: "Gastaré hasta mi último respiro si es necesario y cada centavo de los 40.000 millones de dólares que Apple tiene en el banco para enmendar este entuerto. Voy a destruir Android, porque es un producto robado".

Jobs había sido mentor también de Larry Page y Sergey Brin, cofundadores de Google y llegó a invitar al presidente de la empresa, antes su consejero delegado, Eric Schmidt, a asistir al consejo de administración de Apple.

A pesar de declararle una "guerra termonuclear" a Google, Jobs recibió en enero a Page a petición de éste, antes de que sucediera a Schmidt como consejero delegado, para darle su opinión sobre cómo debería dirigir su empresa.

"Lo principal que le dije fue que se centrara, que descubriera qué quería ser Google cuando se hiciera mayor. Ahora está por todas partes ¿Cuales son los cinco productos en los que te quieres centrar? Deshazte del resto porque son un lastre. Os están convirtiendo en Microsoft. Os hacen que hagáis productos adecuados, pero adecuado no es genial", explicó Jobs. EFE