Cuatro personas fueron rescatadas vivas de los escombros el lunes luego de que una logró pedir ayuda con su celular después que un terremoto de 7,2 grados derribó construcciones y mató a 272 habitantes del este de Turquía.

Decenas de personas quedaron atrapadas bajo montañas de concreto, acero retorcido y escombros luego que cientos de construcciones en dos ciudades y viviendas de adobe en poblados cercanos se desplomaron en su totalidad o parcialmente durante el terremoto del domingo por la tarde.

La más golpeada fue Ercis, una ciudad oriental de 75.000 habitantes cercana a la frontera iraní, la cual yace en una de las zonas de Turquía más propensas a los sismos. Allí cayeron unos 80 edificios de varios pisos.

Yalcin Akay fue extraído de una construcción de seis niveles que se desplomó después de que usó su teléfono para llamar a una línea policial de emergencia y describió su ubicación, reportó la agencia noticiosa estatal Anatolia. Tiene una lesión en una pierna.

Otras tres personas, entre ellas dos niños, fueron rescatadas del mismo edificio en Ercis unas 20 horas después del terremoto, dijeron las autoridades.

Los rescatistas buscaron a los desaparecidos toda la noche, ayudándose de reflectores alimentados por plantas eléctricas, mientras familiares llorosos aguardaban junto a los montes de escombros. Grúas y otros equipos de maquinaria pesada retiraban planchas de concreto, lo cual le permitía a los habitantes buscar a los desaparecidos con la ayuda de palas.

Grupos de ayuda humanitaria se apresuraban a establecer tiendas de campaña, hospitales improvisados y cocinas con el fin de ayudar a los miles que quedaron sin hogar o a los que estaban demasiado asustados como para regresar a sus viviendas.

"Nos quedamos afuera toda la noche; no podía dormir nada. Mis hijos, especialmente la más pequeña, estaba aterrorizada"

- Serpil Bilici

"Nos quedamos afuera toda la noche; no podía dormir nada. Mis hijos, especialmente la más pequeña, estaba aterrorizada", dijo Serpil Bilici de su hija de seis años, Rabia. "La agarré y salí a toda prisa cuando el terremoto azotó. Todos gritábamos".

Más de 100 réplicas sacudieron la zona el lunes por la mañana, tres de ellas de 4,7 grados, después de otras 100 el domingo.

La ciudad de Van, de mayor tamaño y actividad, ubicada a unos 90 kilómetros (55 millas) al sur de Ercis, también sufrió daños sustanciales, pero el ministro del Interior dijo que los esfuerzos de búsqueda están disminuyendo.

Sahin espera que aumente la cifra de muertos en Ercis, pero no tanto como se temía en un principio. Le dijo a los periodistas que los equipos de rescate buscaban sobrevivientes en las ruinas de 47 edificios, entre ellos el de un café donde podría haber decenas de personas atrapadas.

"Podría haber unas 100 personas (en los escombros). Podrían ser más o menos", dijo Sahin. "Pero no estamos hablando de miles".

Dijo a Associated Press Television que había unos 270 muertos y más de 1.000 heridos.

El primer ministro Recep Tayyip Erdogan, que inspeccionó el área el domingo por la noche, dijo que "prácticamente todas" las viviendas de adobe en los poblados circundantes se habían desplomado en el sismo, que también sacudió partes de Irán y Armenia.

En Ercis, un equipo especializado en rescate en minas registraba minuciosamente los escombros de un dormitorio estudiantil.

"Cuatro o cinco (apartamentos) se han desplomado", dijo Mustafá Bilgin, miembro del equipo. "Se dice que aquí viven estudiantes universitarios. Desconocemos cuántos de ellos siguen adentro; hemos llegado hasta sus computadoras y ropa, pero no vimos a nadie".

Decenas de personas rodeaban el edificio, observando en silencio las labores de rescate.

Varios países ofrecieron ayuda, pero Erdogan dijo que por el momento Turquía podía hacer frente a la situación. De todas formas, Azerbaiyán, Irán y Bulgaria enviaron apoyo, dijo.