La tabacalera Philip Morris cerró hoy su planta en Uruguay, en medio de un juicio internacional con el Gobierno, aduciendo perjuicios por la política oficial antitabaco y por el contrabando de cigarrillos, señalaron fuentes de la empresa.

La tabacalera envió durante el pasado fin de semana notas de despido a 62 trabajadores y un número menor aceptó trasladarse a Argentina desde donde se proveerá en el futuro la plaza uruguaya.

"Las medidas regulatorias e impositivas extremas implementadas durante los últimos años han causado un cambio en la dinámica del mercado, ya que parte del volumen de los fabricantes legales se ha trasladado a operadores ilegales", afirmó en un comunicado Nicolás Echevarría, gerente general de Abal Hermanos, la filial uruguaya de Philip Morris.

El personal que permanece en Montevideo se "enfocará en la venta y distribución de los productos, que continuarán estando disponibles a la venta en Uruguay", agregó.

El cierre de la empresa, llevó a que los Trabajadores del Sindicato Autónomo del Tabaco (AUT) ocuparan la planta de elaboración ubicada en las proximidades del centro de Montevideo.

El ministro de Trabajo y Seguridad Social, Eduardo Brenta, afirmó que la decisión de Philip Morris "causó sorpresa" en el Gobierno y dijo que nadie de la empresa se comunicó con las autoridades para anunciar el cierre.

Brenta no quiso hacer especulaciones sobre las razones de la decisión, pero el director de Trabajo del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, Luis Romero, calificó la medida como una "revancha" por la política antitabaco que rige en el país.

El ministro anunció algunas "medidas de apoyo" para los trabajadores de Philip Morris despedidos que incluyen seguro de paro y cursos de reconversión laboral.

El expresidente Tabaré Vázquez (2005-2010), oncólogo de profesión, impulsó una dura política contra el consumo de tabaco que incluyó la prohibición de fumar en lugares públicos, oficinas, bares, restaurantes, discotecas y otros, y además incrementó los impuestos al tabaco.

El Gobierno del presidente José Mujica mantuvo las medidas restrictivas.

Philip Morris demandó en febrero de 2010 al Estado uruguayo ante el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (Ciadi),

Las autoridades de Philip Morris consideran que Uruguay violó el tratado de inversiones con Suiza, país donde tiene su sede, al prohibir la venta de los productos de tabaco en diferentes presentaciones.

Además, en la demanda se rechazan las normas que obligan a colocar nuevas imágenes que advierten del riesgo de fumar y que ocupan el 80 por ciento de las cajas de cigarrillos.

La demanda de Philip Morris contra Uruguay es considerada a nivel internacional como un caso emblemático ya que es la primera vez que se realiza una acción por la supuesta vulneración de los derechos de propiedad intelectual de una empresa, amparándose en un acuerdo de protección recíproca de inversiones.

El Gobierno uruguayo recibió el respaldo de la Organización Mundial de la Salud (OMS) por su política antitabaco y de las ONG Bloomberg Philantropies (del alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg), Tobacco Free Kids y World Lung Foundation.

La fundación de Bloomberg donó 500.000 dólares al Gobierno uruguayo para colaborar en el pago de los gastos que genera el juicio de Philip Morris.