Tao Rodríguez-Seeger estaba a mediados de una marcha el viernes por la noche en Nueva York para apoyar a los manifestantes del movimiento Ocupemos Wall Street, guitarra al hombro y acompañado por su abuelo Pete Seeger. De repente, un policía emergió de la muchedumbre y le agarró un codo.

"¿Tú eres Tao Seeger?", le preguntó el agente. "¿Esto fue idea tuya?".

Rodríguez-Seeger estaba seguro de que su arresto era inminente. El policía extendió la mano y el músico estaba listo para las esposas, pero entonces ocurrió lo inesperado.

"El me estrechó la mano y me dijo: '¡Gracias, gracias! Esto es hermoso''', dijo Rodríguez-Seeger. "Entonces me di cuenta: Los policías entendieron nuestras razones".

Ese momento reafirmó el mensaje que su padre ha predicado incansablemente durante nueve décadas. Las causas y movimientos han cambiado de tiempo en tiempo, pero su mensaje siempre ha sido el mismo: la canción es clave para el entendimiento y el cambio.

"La música genera algo en ti", dijo Rodríguez-Seeger. "Puede transmitir ríos de significado que libros enteros no pueden. Uno escucha cualquier canción de Bob Dylan y llega al meollo del asunto. A Homero le tomó volúmenes y volúmenes para hacer lo mismo".

Hoy, Pete Seeger se acerca al final de una vida, codo a codo con la historia estadounidense, a menudo enfrentado con el gobierno, que nunca logró callarle. Los tribunales no lo consiguieron. Tampoco los cambios de gustos y valores. Incluso el tiempo parece haber pausado en deferencia a la determinación del veterano agitador musical.

Esta vez, en lugar de su banjo, Seeger se apoyó en dos bastones, pero su presencia entre una muchedumbre de casi 1.000 manifestantes, muchos con guitarras y coreando lemas, rodeados por policías, dieron al nuevo movimiento algo de lo que careció en el último mes. Una claridad, un propósito, una dirección, dijo su viejo amigo Guy Davis.

"Es su humanidad", dijo Davis.

Seeger alzó su voz por primera vez contra Hitler en la década de 1930. Conoció a Woody Guthrie, Alan Lomax y Lead Belly y comenzó a defender los derechos de los trabajadores migrantes y mineros en los cuarentas. Resistió desafiantemente al senador anticomunista Joseph McCarthy y fue colocado en la lista negra.

En su mediana edad, fue una figura clave en el renacer de la música folk que produjo a Dylan y, más adelante, en las protestas que definieron al país en la década de 1960.

Ahora, Seeger aún apoya con su presencia importantes actos de activismo político, aunque su voz no tiene la misma fuerza y ve el eco de sus canciones en los manifestantes contra Wall Street.