El levantamiento de pesas dio el lunes a Ecuador su primer oro en los Juegos Panamericanos de Guadalajara, mientras que Venezuela y Dominicana se repartieron las otras dos finales con récords continentales incluidos.

La esperada presea dorada para Ecuador llegó con su baza más fiable en los últimos años. María Alexandra Escobar, de 31 años, ganó contra los pronósticos su tercer oro panamericano consecutivo tras imponerse en la división de hasta 58 kilogramos.

Venezuela, con Israel Rubio a la cabeza, encabezó un uno-dos con récord panamericano en la categoría masculina de 69 kilogramos y la dominicana Yuderquis Contreras se colgó el oro en los 53 kilos batiendo su propia marca continental en la modalidad de arranque.

Escobar sumó 99 kilos en arranque y 122 en dos tiempos para un total de 221 kilos. Colombia se quedó con la plata y el bronce en la competencia: Jackelina Heredia fue segunda con 216 kilos levantados y Lina Marcela Rivas, tercera con 215.

La ecuatoriana, consciente del empuje de las rivales colombianas, definió la victoria como un milagro.

"Es la primera medalla para mi país y me siento orgullosa de eso", señaló. "Pero además, yo tengo un hijo y me dice: 'Mamá, tráeme la medalla de oro', así que era un compromiso todavía más grande".

El tercer título panamericano para Escobar supone una gesta difícil de conseguir en la justa más importante del continente.

"Es mucho esfuerzo, mucho entrenamiento, mucha entrega", señaló Escobar. "Toda tu juventud la dejas aparte para estar metida en el deporte".

"Pero creo que vale la pena todo el esfuerzo", añadió.

El venezolano Rubio, bronce en Atenas 2004, protagonizó otro de los momentos emotivos de la jornada. La participación del veterano atleta de 30 años en Guadalajara estuvo en duda por el fallecimiento de su padre hace un mes.

Pero Rubio terminó llevándose el oro: levantó 145 kilos en arranque y 173 en dos tiempos para completar una alzada de 318 kilos, con lo que superó el anterior récord continental de 317.

"No estaba bien preparado, no me sentía en condiciones. Mi padre estuvo enfermo y se me fue", dijo un emocionado Rubio. "Su último anhelo fue que tuviera unos Juegos Panamericanos. La federación me dio la oportunidad de estar aquí".

"Esta competencia se la dedico a él, por él competí así", añadió. "La medalla estaba puesta para mí".

El también venezolano Junior Sánchez acompañó a su compatriota en el podio con la plata, mientras que el colombiano Doyler Sánchez se quedó con el bronce.

Ambos atletas empataron a 310 kilos al término de los seis movimientos, pero el desempate favoreció al venezolano por menor peso corporal.

"No me esperaba la medalla", señaló Junior Sánchez. "Estoy muy orgulloso de mi compañero y que el país quedó primero y segundo".

La dominicana Contreras demostró su hegemonía continental y presentó credenciales para una posible medalla olímpica en Londres 2012.

Contreras completó 206 kilos levantados y conquistó el bicampeonato panamericano tras su triunfo en Río de Janeiro. La plata fue para la venezolana Inmara Henríquez, quien contabilizó 189 kilos, y el bronce para la mexicana Francia Peñuñuri, con 188.

La dominicana alzó 96 kilos en su segundo intento de arranque, con lo que rompió el récord continental de 95 kilos, también en su poder. El récord mundial de la especialidad está en manos de la china Li Ping, con 103 kilos.

La victoria de la dominicana no sólo fue su segundo oro consecutivo, sino el cuarto para su familia, si se suman las dos preseas doradas logradas en Winnipeg 1999 y Santo Domingo 2003 por su prima hermana Wanda Rijo.

"Trabaja mucho y tiene disciplina, pero existen unas condiciones innatas", dijo Reymundo Gantier, de la federación dominicana de pesas. "Hay condiciones que sólo se llevan en los genes".

Contreras, de 25 años, se codea desde hace tiempo con la elite mundial. Fue bronce mundial en Turquía 2010 y su reto pendiente son los Juegos Olímpicos.

"Las olimpiadas son mi sueño", señaló. "Voy a intentar clasificar y luchar la medalla".

Deportista atípica por lo poco habladora, Contreras coquetea desde hace tiempo con dejar la alta competición y retirarse. Sobre si aspiraría a un tercer oro panamericano en 2015, la dominicana esquivó la respuesta.

"Eso te lo contestaré después de Londres", afirmó.

El bronce de México también tuvo valor doble, ya que Peñuñuri, estudiante de una maestría en alto rendimiento, era la reserva del equipo y participó en la competencia por la lesión de la titular Alejandra Orendain.

"Estoy muy feliz", dijo la mexicana. "Apenas terminé los estudios y me vine a entrenar".