El Estado peruano debe llegar hasta donde ahora está ausente, la Amazonía, para poder controlar la tala y la minería ilegal que daña al ecosistema y afecta a sus pobladores, dijo hoy el ministro del Ambiente, Ricardo Giesecke.

"El Estado no existe en esa zona (departamento selvático de Madre de Dios), nunca existió; queremos generar la presencia del Estado (de forma) urgente, es un tema que debe tomar días o semanas", afirmó Giesecke durante una conferencia con corresponsales extranjeros en Lima.

Para el ministro, la fiebre del oro que depreda la biodiversidad en Madre de Dios, al suroeste, es un fenómeno "triste" y comentó que este problema existe desde hace unos 25 años, pero que no era muy conocido por lo remoto del lugar.

Madre de Dios, la región menos habitada del Perú, tiene en su mayoría población indígena selvática y experimentó el incremento de la explotación minera con el fin del negocio de los caucheros y el aumento del precio del oro, que bordea actualmente los 2.000 dólares.

Se calcula que la deforestación, por todas las causas -incendios, ganadería, tala legal e ilegal, etc- llega a las 150.000 hectáreas anuales de bosques en todo el país.

En Madre de Dios existen 18.000 personas involucradas en la minería, de las cuales el 97 por ciento no están regularizadas con el permiso necesario, según cifras del Ministerio de Minas.

El funcionario reconoció que su cartera se encuentra en un proceso de reestructuración y señaló que busca diseñar un sistema de control ambiental en todo el país en el que haya un representante de su sector en cada región.

"Hay un desajuste estructural. Aunque existe una ley forestal y de fauna silvestre existen algunos vacíos", agregó el ministro.

Giesecke también indicó que junto con el Ministerio de Minas y Vivienda quieren diseñar políticas de Gobierno integrales.