Dos presuntos miembros del cártel de los Zetas, sospechosos de ayudar a incendiar un casino donde murieron 52 personas en la ciudad norteña de Monterrey, han sido arrestados, informó el lunes el ejército mexicano.

Un portavoz militar enmascarado que rehusó dar su nombre por razones de seguridad dijo que uno de los hombres estuvo encargado de introducir contenedores de gasolina al Casino Royale para el ataque del 25 de agosto.

Varios pistoleros ingresaron en el casino, vaciaron la gasolina y prendieron fuego al edificio, dejando a decenas de personas atrapadas. Las autoridades dijeron que el móvil era extorsionar a los propietarios del lugar.

Quince sospechosos en el caso ya han sido arrestados y otros cuatro siguen prófugos.

El ejército presentó a ambos hombres el lunes ante los medios de comunicación. Los soldados también presentaron a otros tres presuntos miembros de los Zetas detenidos cuando quemaban los cuerpos de cuatro hombres.

Los sospechosos fueron arrestados el domingo en el poblado de Doctor González, un área rural cercana a la ciudad de Monterrey, después de una balacera con soldados en la que murió un pistolero, señaló el ejército.

La ciudad industrial de Monterrey ha visto un repunte en la violencia del narcotráfico desde principios de 2010, cuando el cártel del Golfo y los Zetas comenzaron una intensa lucha por el control de la urbe y su área metropolitana.